El acceso a las plataformas Fintech, el estrecho vínculo con los teléfonos celulares y las condiciones económicas imperantes muestran un fenómeno que se desprende de los alarmantes números de endeudados que habitan la Argentina. Esos para los que el presidente solo mostró desprecio.
El CEPA publicó un informe que funciona como radiografía de la mora en el país. De allí se desprenden datos geográficos, como el índice de morosidad provincia por provincia. Y también uno que alarma (o debe alarmar) a jóvenes y a adultos: el 40 por ciento son jóvenes.
Al analizar la distribución de la mora por grupos etarios, el segmento comprendido entre los 25 y 34 años concentra la mayor proporción de deudores irregulares, representando el 28,4% del total. Al sumar a los deudores morosos menores de 24 años, el universo de jóvenes de hasta 34 años alcanza el 38,7% del total de morosos, lo que equivale a casi 4 de cada 10 deudores en situación irregular.
Asimismo, este grupo poblacional de hasta 34 años muestra una marcada preferencia por el financiamiento a través de plataformas digitales, siendo que casi 3 de cada 4 deudores morosos jóvenes (72,6%) poseen deudas incumplidas con billeteras virtuales
Y por supuesto hay que señalar el rol de Marcos Galperín y su plataforma Mercado Pago, que ofrece préstamos a tasas usurarias que pueden llegar al 700 por ciento o más y métodos de cobro que lindan con el escrache. Por este motivo, Gabriel Solano lo denunció ante la justicia.
Sin embargo, al analizar la cantidad de préstamos morosos por tramos de edad, el volumen de operaciones incumplidas se concentra principalmente en la franja de personas entre 35 y 44 años, representando el 30,6% del total acumulado entre bancos y billeteras virtuales. Le siguen en importancia el grupo de 45 a 54 años (23,9%) y, en tercer lugar, el segmento de 25 a 34 años (21,5%).
Esta estructura mantiene un comportamiento sumamente homogéneo en todo el sistema financiero, replicando una distribución etaria prácticamente idéntica tanto dentro del canal bancario como en el ámbito de las billeteras digitales.
Al observar las tasas de morosidad, el panorama vuelve a ser sumamente alarmante en los tramos de menor edad. Los jóvenes de 18 y 19 años registran una tasa de irregularidad de 32,7% (considerando bancos y billeteras virtuales de forma conjunta), mientras que el grupo de 20 a 24 años alcanza el 33,6%, posicionándose como la franja con el ratio de morosidad más alto de toda la población.
A partir de este pico, la tasa de mora muestra un descenso progresivo a medida que avanza la edad de los usuarios en ambos tipos de instituciones. Estos datos evidencian dos fenómenos centrales, en primer lugar, que el deterioro del crédito impacta de manera transversal a todas las generaciones. En segundo lugar, que la población joven resulta la más vulnerada por la crisis financiera, sufriendo los índices de mora más severos del sistema.