La crisis en Chile parece no tener fin. Mientras las manifestaciones siguen en las calles de las principales ciudades y los enfrentamientos con los carbineros y los militares se cobran a cada hora nuevas víctimas, aparecen imágenes de situaciones que generan emoción y angustia al mismo tiempo.
Es lo que sucede cuando una manifestante abraza a un carabinero que está rodeado por un grupo de jóvenes y se pone a llorar en medio de la calle. La mujer lo abraza y le seca las lágrimas. Es un agente que se da cuenta que no puede seguir reprimiendo al pueblo del que el también forma parte.
En Chile se viven horas cargadas de angustia y la crisis tiene un final impredecible. Día tras día los jóvenes salen a las calles y los intentos del presidente Sebastián Piñera por conseguir serenas los ánimos son vanos hasta el momento.