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Muerte digna

Impacto mundial por la historia de Noelia Castillo: recibirá eutanasia tras haber sido abusada sexualmente

Su último día con vida será el 26 de marzo.

25 Marzo de 2026 16:16
Noelia Castillo

Este jueves 26 de marzo, Noelia Castillo, una joven barcelonesa de 25 años, pondrá fin a su vida a través de la eutanasia, tras una lucha judicial que se extendió por más de dos años en tribunales españoles y europeos. Su historia, desgarradora y profundamente humana, fue un grito de auxilio en medio de un sufrimiento físico y psicológico que la acompañó durante gran parte de su vida.

En una entrevista emitida en el programa Y ahora Sonsoles de Antena 3, Noelia compartió su testimonio con una sinceridad que estremeció a la audiencia: "Me intenté suicidar varias veces", confesó, mientras relataba los episodios que moldearon su decisión final. Entre ellos, dos agresiones sexuales que marcaron un antes y un después en su vida.

Noelia Castillo

La primera agresión sexual ocurrió a manos de quien era su pareja en ese momento. Según Noelia, "al día siguiente me lo contó entre risas. Yo en el momento sentía algo, pero estaba dormida porque me había tomado pastillas para dormir". La segunda agresión fue aún más devastadora: un ataque en grupo perpetrado por tres varones. "Sufrí una agresión sexual de tres chicos. Nunca lo denuncié porque fue días antes de tirarme por el balcón", relató.

Ese último episodio fue el detonante que la llevó a intentar quitarse la vida. La caída desde un quinto piso en 2022 le causó una paraplejia permanente, postrándola para siempre a una silla de ruedas y profundizando su sufrimiento físico y emocional. Es desde entonces, que Noelia convive con un dolor constante que trasciende lo físico. 

"No puedo más con los dolores, con todo lo que me atormenta en la cabeza de lo que he vivido", explicó. Además, padece trastornos de salud mental diagnosticados: trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y trastorno límite de la personalidad (TLP). "No tengo metas ni proyectos, siempre he visto mi mundo muy oscuro", añadió con una honestidad que refleja la profundidad de su angustia.

Noelia también habló del sentimiento de soledad que marcó su vida: "Siempre me he sentido sola", dijo, refiriéndose tanto a su entorno social como familiar. La relación con sus padres y su abuela ha estado llena de tensiones y emociones encontradas desde que comunicó su decisión de someterse a la eutanasia.

Noelia Castillo busca morir dignamente

Su padre fue quien presenció el intento de suicidio que la dejó parapléjica, pero su reacción ante la decisión de Noelia fue negarlo siempre. Incluso fue él quien durante los últimos dos años, lideró una batalla judicial para impedir el procedimiento, sin éxito. Según Noelia, su padre no solo se negó a acompañarla en sus últimos momentos, sino que también le manifestó que para él "ya está muerta". Sobre esto, reflexionó: "No entiendo por qué me quiere viva si no me hace caso" dijo y recordó cómo reaccionó cuando le comunicó su decisión: "No ha querido escucharme. Mi padre reaccionó con gritos".

Por otro lado, la postura de su madre ha evolucionado hacia una aceptación resignada: "Mi madre me dijo que igual que me ha visto nacer, me quiere ver cerrar los ojitos. Pero la respuesta es no", relató Noelia.

Yolanda Ramos, mamá de Noelia

En contraste, su abuela —a quien cariñosamente llama "yaya"— le ofreció apoyo incondicional. Durante la entrevista, la mujer intervino con un mensaje que emocionó profundamente a Noelia: "La yaya lo sabe todo y estoy contigo, sabes que una vez ya lo hablamos, que estaremos juntitas. No tardaremos mucho, que ya sabes que soy mayor. Y seremos felices, muy felices. Te quiero, mi niña".

A pesar de las resistencias familiares y del estigma social en torno al tema, Noelia logró superar todos los obstáculos legales para acceder a la eutanasia. Tanto el Tribunal Supremo como el Tribunal Constitucional avalaron su decisión, y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechazó recientemente las medidas cautelares presentadas para detener el procedimiento. Noelia Castillo dejó claro que esta decisión no fue tomada a la ligera. Desde los 13 años está en constante tratamiento psiquiátrico, pero nunca logró encontrar alivio ni recuperar el deseo de vivir. "Simplemente quiero irme y dejar de sufrir", afirmó con determinación.