Después de la sorpresa electoral en Brasil el domingo pasado, que dejó al candidato del Partido Liberal (PL) Flávio Bolsonaro en primer lugar con el 47% de los votos y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva con el 45%, este jueves Datafolha publicó la primera encuesta de cara al balotaje.
El escenario de la encuesta brasileña dibuja un escenario pesimista para el oficialismo del Partido de los Trabajadores (PT). Ante la pregunta de a quién votarían en el enfrentamiento entre Bolsonaro y Lula, el hijo el ex presidente preso por intento de golpe de Estado cosecha el 52% de los votos y el actual presidente logra el 48% de los apoyos.
Según la encuesta, el 46% de los votantes que apoyaron a Augusto Cury ( Avante), Renan Santos (Missão) y a los exgobernadores Ronaldo Caiado (PSD) y Romeu Zema (Novo) se inclinan por votar a Flávio Bolsonaro, mientras que el 32% declara que votará por el candidato del Partido de los Trabajadores y el 15% dice que votará en blanco.
En los distintos estratos sociales, Lula mantiene su mayor ventaja en el noreste (61% frente al 35%). También lidera entre los votantes con educación primaria (55% frente al 41%), en el segmento con ingresos de hasta dos salarios mínimos (52% frente al 41%) y entre los católicos (53% frente al 41%).
Un indicador del desencanto en la elección brasileña es la abstención, que alcanzó el 21,08 % en las elecciones presidenciales de Brasil celebradas el domingo 4 de octubre, con 33 millones. de electores que no acudieron a las urnas sobre un censo de más de 158 millones de personas. A esas personas son las que debería ir a buscar el PT en una elección donde el 80 por ciento concurrió a las urnas. Alta participación, triste resultado.
Además, tiene que afrontar la solidez del voto evangélico asociado a Bolsonaro y su familia, que Lula no ha logrado penetrar en los cuatro años pasados. Por lo tanto, la estrategia de potenciar su caudal de votos entre los abstencionistas será una tarea nada fácil en las tres semanas que quedan hasta el día de la segunda vuelta, el 25 de octubre.
Con la candidatura de Flavio Bolsonaro se vislumbra una segunda etapa del bolsonarismo en el país. Tras la presidencia de Jair Bolsonaro (2019-2023), se abre la posibilidad de un nuevo episodio del proyecto político familiar que ha logrado enraizarse en Brasil. Bolsonaro II puede contar con apoyo familiar ya que casi todos los miembros de la familia Bolsonaro han conseguido escaños en el Senado: la exprimera dama Michelle Bolsonaro y Carlos Bolsonaro, uno de los hijos del expresidente, lograron una plaza.
En paralelo, la Corte Suprema de Brasil ordenó detener a Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato presidencial e hijo del expresidente. Fue declarado en la causa por coacción a la Justicia a cuatro años y dos meses de prisión. Por ese motivo se había radicado en los Estados Unidos.