La incertidumbre que desde hace una semana mantiene en vilo a una familia de Concepción sumó este viernes un nuevo capítulo y volvió a poner bajo la lupa los protocolos de identificación de recién nacidos en el sistema público tucumano. El Ministerio de Salud Pública confirmó que cuatro agentes del Hospital Regional de Concepción fueron separados preventivamente de sus cargos mientras avanza un sumario administrativo destinado a determinar qué ocurrió el pasado 14 de agosto, cuando una pareja que esperaba una niña recibió a un bebé varón.
La situación ya había generado una denuncia ante la Justicia y derivado en una investigación para descartar un eventual intercambio de bebés. Ahora, además, apareció documentación interna que expone nuevas inconsistencias y alimenta las dudas sobre cómo se realizó la identificación del recién nacido. El caso tiene todos los elementos de una pesadilla para una familia que atravesó un embarazo bajo una certeza: esperaba una hija. Tres ecografías habían indicado que el bebé sería de sexo femenino. Habían elegido un nombre, comprado ropa de niña y llegado al hospital preparados para recibirla.
Pero después de una cesárea de urgencia, el bebé fue llevado junto a sus padres vestido con prendas rosas y con aritos colocados. Cuando le retiraron el pañal por primera vez, descubrieron que era un varón. Y desde ese momento comenzó una pregunta mucho más angustiante: ¿se trató solamente de un error en la identificación del sexo o pudo haber existido una confusión de bebés? Este viernes, el programa Lape Club Social, emitido por América TV, difundió documentación completada por profesionales de la salud después del nacimiento.
En esos formularios se observan modificaciones en distintos campos. Una de las cuestiones que más llamó la atención es que aparecen seleccionadas tanto la casilla correspondiente al género femenino como la del masculino. Pero hay un detalle todavía más llamativo: la casilla de género masculino no solamente aparece seleccionada, sino que además fue remarcada con un círculo. "Primero seleccionaron la casilla del género femenino y luego, remarcaron el masculino", señalaron desde el ciclo televisivo. La documentación también exhibiría una modificación en la fecha de nacimiento del recién nacido.
El material vuelve a poner en discusión uno de los puntos centrales de la investigación: en qué momento se produjo el error y quién intervino en la identificación del bebé. Ante la gravedad de la situación, el Ministerio de Salud Pública de Tucumán emitió este viernes un comunicado en el que confirmó nuevas medidas administrativas. "El Ministerio de Salud Pública de Tucumán informa que, a raíz de la situación de público conocimiento reportada en fecha 14/8/26 en el procedimiento de identificación de un recién nacido en el Hospital Regional de Concepción Doctor Miguel Belascuain, se ordenó inmediatamente la instrucción de un sumario administrativo a fin de deslindar las responsabilidades del personal interviniente en la atención médica, de enfermería y de identificación del binomio madre-hijo".
La cartera sanitaria informó además que, para evitar que la investigación pueda verse afectada, decidió separar preventivamente a cuatro trabajadores. "Para resguardar el normal desarrollo de la investigación sumarial y garantizar la eficacia probatoria de las diligencias, se dispuso la separación preventiva del cargo de cuatro agentes y se fijó el cronograma de citaciones para recabar las declaraciones sumariales y testimoniales correspondientes". Y aseguró que buscará avanzar con rapidez: "La instrucción sumarial se encuentra abocada a recabar los informes técnicos internos pertinentes con la mayor celeridad a fin de esclarecer los hechos investigados y brindar tranquilidad a la familia y a la población de Tucumán". Se trata de una separación preventiva mientras se intenta reconstruir lo sucedido.
El jueves, el ministro de Salud Pública tucumano, Luis Medina Ruiz, había brindado una conferencia de prensa en el Hospital Regional de Concepción para explicar la situación. El funcionario reconoció que existió una falla en el procedimiento de identificación, aunque descartó que hasta ese momento hubiera indicios concretos de un intercambio de bebés. "Acá falló algo, que es el tema de la identificación del sexo, pero todo lo demás fue en base al cumplimiento del protocolo", afirmó.
Según la explicación oficial, el bebé había sido correctamente registrado como varón durante la intervención quirúrgica, pero posteriormente se produjo un error en una instancia de atención posterior.El ministro sostuvo que el hospital cuenta con mecanismos específicos para garantizar la identificación del binomio madre-hijo: documentación, brazaletes, huella digital de la madre y huella plantar del bebé, además de controles sucesivos durante la internación y antes del alta.
Sin embargo, el documento difundido este viernes agrega un nuevo elemento que deberá ser explicado dentro de la investigación. La historia comenzó con una situación médica de extrema gravedad. La madre, de 22 años según la reconstrucción brindada por el ministro, había concurrido al Hospital Regional de Concepción para un control de embarazo. Allí los médicos detectaron una alteración severa en los latidos del bebé. "Había un riesgo inminente de vida del bebé. Se detectaban 65 latidos por minuto", explicó Medina Ruiz. La frecuencia cardíaca fetal normal se ubica, según detalló, entre 120 y 160 latidos por minuto.
El equipo médico realizó maniobras para recuperar al bebé antes de la intervención. "Se le administró oxígeno a la madre y se logró que los latidos se recuperaran a 135 por minuto", relató. Después, la mujer fue trasladada de urgencia al quirófano y se realizó una cesárea. El nacimiento ocurrió a las 11.45. "El bebé nació bien, pero rodeado de líquido con meconio", explicó el ministro.
Ante ese cuadro, el recién nacido fue trasladado al área de recepción, donde recibió las primeras atenciones, fue higienizado y posteriormente pasó a internación conjunta con su madre. "Lo primero que se hace es garantizar salvar la vida del bebé que corría riesgo y de la madre también", sostuvo Medina Ruiz. El error adquiere una dimensión todavía más dramática por un dato: durante todo el embarazo, la familia había recibido información de que tendría una hija. "Había antecedentes de dos o tres ecografías hechas en una instituciones privadas, donde dieron la información verbal de que era una nena", explicó el ministro.
Con esa expectativa, la familia había preparado ropa rosa y tenía elegido el nombre de la bebé. Por eso, cuando el recién nacido llegó vestido con prendas de niña y con aritos, nadie sospechó inicialmente que podía tratarse de un varón. El descubrimiento llegó al momento de cambiarle el pañal.Medina Ruiz ubicó allí el punto crítico del episodio: "Con todos los antecedentes que estamos diciendo de la ecografía, la ropita y la expectativa de la madre, ese fue el momento crítico".
La familia, preocupada ante la posibilidad de que hubiera ocurrido algo mucho más grave que un error administrativo, realizó una denuncia formal ante la Policía y la Fiscalía de turno del Centro Judicial Concepción. La investigación quedó a cargo de la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad, que intervino desde las primeras horas. Los investigadores se trasladaron al hospital y tomaron declaraciones a las dos cirujanas ginecológicas que participaron de la cesárea, al personal encargado de la identificación y a la enfermera de Neonatología que recibió al recién nacido.
Según los testimonios iniciales, la urgencia de la intervención y el estado delicado del bebé obligaron a actuar con extrema rapidez. La cirujana que declaró explicó que extrajo al recién nacido y lo entregó directamente a la enfermera de Neonatología, sin verificar el sexo en ese instante. El personal de identificación, por su parte, sostuvo que posteriormente constató que se trataba de un varón y comunicó esa situación a los padres. Ante el temor de que pudiera haber existido un intercambio, la Fiscalía ordenó realizar pruebas de ADN a los cinco bebés nacidos durante la misma franja horaria.
Además del recién nacido de la pareja denunciante, aquella mañana habían nacido otros cuatro bebés. Las madres aceptaron voluntariamente someterse al procedimiento y el sábado 15 de agosto comenzaron las actuaciones para preservar las muestras y garantizar la cadena de custodia. Los resultados de esas pericias serán determinantes. Porque si el ADN confirma que el bebé que está con la familia es efectivamente su hijo, quedará descartada la hipótesis de un intercambio y la investigación deberá concentrarse en explicar cómo fue posible semejante error en la identificación del sexo.
Si surgiera una incompatibilidad, el caso adquiriría una dimensión completamente distinta. La tensión también quedó expuesta públicamente durante la conferencia de prensa del ministro. Mario Rolando Paz, identificado como el abuelo del recién nacido, se presentó ante las autoridades y reclamó respuestas. La familia atraviesa una situación que excede por mucho una simple confusión burocrática: durante días convivió con la incertidumbre sobre la identidad del bebé que tiene en sus brazos. "Somos los primeros interesados en que se sepa la verdad", le respondió Medina Ruiz.
El funcionario también aseguró que tanto la madre como el bebé se encuentran actualmente en su domicilio, con seguimiento sanitario y acompañamiento psicológico. El Hospital Regional de Concepción había reconocido previamente el error y había informado que pondría a disposición de la Justicia los registros clínicos, partes quirúrgicos y planillas de enfermería. También había anunciado que asumiría el costo del estudio de ADN que la familia eligiera realizar.