El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona vivió este jueves una de sus jornadas más crudas y conmocionantes. Frente a los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, el médico forense Carlos Mauricio Casinelli detalló el estado en el que encontró el cuerpo del ídolo argentino y reconstruyó, a partir de la autopsia, un cuadro de deterioro físico extremo que, según afirmó, se desarrolló durante varios días antes de su muerte.
Las imágenes proyectadas en la sala impactaron incluso a la familia del ex futbolista. Gianinna Maradona decidió retirarse del recinto cuando comenzaron a exhibirse las fotografías de la necropsia. En ellas se observaba el cuerpo de Diego ya en la morgue, con signos avanzados de hinchazón, sangre y líquidos acumulados. "Tenía agua en todos lados", resumió Casinelli al recordar lo que vio aquel 25 de noviembre de 2020 en la casa del barrio San Andrés, en Tigre. "El abdomen tenía líquido. Tenía la cara hinchada, los dedos de la mano hinchados, los pies, todo. Tenía un edema generalizado. O sea, hay agua en todos lados", declaró el forense ante el tribunal.
La descripción del especialista fue devastadora. Según explicó, el corazón de Maradona pesaba 503 gramos, muy por encima del peso normal de un adulto. "El corazón tenía arterias duras. Tenía 503 gramos, aumentado de peso, uno normal pesa entre 350 y 360", señaló. El forense explicó que el cuadro general era compatible con una insuficiencia cardíaca crónica agravada por múltiples factores de salud y adicciones. "Con todo lo que vimos en la autopsia, determinamos que esto se trata de un edema agudo de pulmón en un paciente con una míocardiopatía crónica que se reagudiza a insuficiencia cardíaca", describió.
Y afirmó: "Los antecedentes que tenía Maradona, con el consumo de cocaína y alcoholismo, afectan a las arterias que se veían tortuosas y duras, el corazón con mucha infiltración grasa, peso aumentado. Esto responde a un cuadro de insuficiencia cardíaca. En este caso no es súbito". Uno de los momentos más impactantes de la audiencia ocurrió cuando se reprodujo el video de la autopsia y se mostró el líquido acumulado en el abdomen del ex jugador.
El fiscal Cosme Iribarren le preguntó entonces al médico si era normal semejante cantidad de agua. "Lo normal es no tener agua, él tenía 3 litros en el abdomen. Y eso no se forma en uno o dos días, esto tiene más de una semana, 10 días", respondió Casinelli, dejando entrever una grave desatención médica. El especialista también describió el estado de los pulmones, completamente comprometidos por la acumulación de líquido. "El pulmón izquierdo pesó 658 gramos", detalló, mientras que explicó que el pulmón derecho alcanzaba los 700 gramos por estar "aumentado por el líquido".
Mientras las imágenes eran observadas en silencio por jueces, fiscales y acusados, el profesional advirtió: "Eso es porque está lleno de agua, miren el líquido". Según trascendió, el único que por momentos bajó la mirada fue el neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales imputados. La autopsia también permitió reconstruir las horas finales de Maradona. Para el forense, el deterioro no fue repentino sino prolongado. "Diego tenía edema cerebral, coágulos en el corazón que se adhieren a las paredes, derrame pleural bilateral, anasarca, orina en la vejiga y necrosis tubular aguda. Esos son indicios de una agonía prolongada, no súbita", sostuvo.
Y agregó: "Nosotros interpretamos unas 12 horas de agonía para que llegue a este cuadro". La frase cayó como una bomba en la sala. La hipótesis de una muerte lenta, con signos físicos evidentes y sin intervención médica eficaz, atraviesa toda la acusación contra el equipo de profesionales que atendía al exfutbolista durante su internación domiciliaria. Casinelli también aportó detalles estremecedores sobre las condiciones de la habitación donde murió Diego. "Había ventanales tapiados, cortinas cerradas, la cama separada de la pared, una especie de frigo bar con botellas de agua mineral, 'talitas', caramelos, ampollas de Ranitidina, envases de jeringas, saches de sueros, un inodoro portátil, un televisor, un placar y un sillón masajeador", enumeró. Sin embargo, aclaró que no encontró aparatología médica.
Asimismo, indicó que la temperatura de la habitación era de "25 grados" y que tanto el ventilador como el aire acondicionado estaban encendidos. Respecto al horario de muerte, el forense explicó que se realizó una estimación científica tomando la temperatura corporal y las condiciones ambientales. "Tomamos la temperatura subhepática y lo llevamos a una tabla. Entre la temperatura del ambiente, la del cuerpo y el peso de la víctima, que eran unos 85 kilos, nos daba un horario aproximado de 11:30 de la mañana con un desvío de hasta unas horas antes", declaró.
Finalmente, concluyó: "Nosotros informamos que Maradona murió entre la 9 de la mañana y las 12 del mediodía del 25 de noviembre de 2020". En el juicio están acusados por presunto homicidio simple con dolo eventual Leopoldo Luque, Agustina Cosachov, Carlos Díaz, Pedro Di Spagna, Nancy Forlini, Ricardo Almirón y Mariano Perroni. Todos enfrentan cargos por las decisiones tomadas durante la internación domiciliaria del exfutbolista, una modalidad de atención que, según declaró el propio Casinelli, jamás debió haberse implementado sin aparatología médica adecuada.