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Seguridad, protestas y "terrorismo"

Bullrich defendió la reforma laboral y cargó contra el "modelo vetusto" del kirchnerismo: "La ley está intacta"

La ex ministra buscó justificar la ley aprobada en el Senado y dejó al descubierto la lógica oficial: negociar lo necesario, pero sin tocar el núcleo del proyecto.

12 Febrero de 2026 10:20
Patricia Bullrich anunció un "acuerdo" para tratar el proyecto.

En una extensa entrevista en Radio Rivadavia, Patricia Bullrich dejó algo más que explicaciones sobre la reforma laboral aprobada en el Senado: exhibió la arquitectura política del Gobierno para avanzar con cambios estructurales aun en minoría y reforzó un discurso que combina negociación parlamentaria con confrontación ideológica. El diálogo comenzó en tono distendido, casi informal, pero rápidamente viró hacia la defensa cerrada del proyecto. Para la ministra, lo aprobado no es un paso parcial sino una transformación profunda. "Es una reforma fundamental donde el corazón de la ley... cambia el sistema de quién negocia las convenciones colectivas de trabajo", explicó. Según su planteo, la negociación dejará de concentrarse en acuerdos nacionales para pasar a un esquema por empresa y territorio.

Patricia Bullrich anunció un "acuerdo" para tratar el proyecto.

Esto -afirmó- "horizontaliza y federaliza la ley". La definición revela la lógica oficial: descentralizar la negociación colectiva como mecanismo para modificar de hecho la relación de fuerzas entre sindicatos y empleadores. Bullrich insistió en que ese punto no fue alterado durante las negociaciones: "En todo lo que hace al corazón de la ley, la ley está intacta". La funcionaria reconoció abiertamente el toma y daca parlamentario para conseguir votos. 

Admitió que hubo artículos que algunos legisladores no acompañaron porque "va en contra de mí", pero igual apoyaron el conjunto. "Es como una composición... cada uno no te vota determinado artículo, pero en la composición final... tuvimos 38 votos contra 29", detalló. Lejos de negar concesiones, Bullrich explicó que el Gobierno diseñó la ley con partes negociables para blindar el eje central. Incluso aceptó modificaciones impulsadas por la CGT, cámaras empresarias y sectores productivos.

En ese sentido, sostuvo: "Tomamos algunas de las propuestas que nos parecieron razonables". Pese a esto, aclaró que la central sindical "no tuvo una actitud de apoyo a la ley". En otras palabras, la estrategia oficial fue ceder en lo accesorio para consolidar lo estructural. La ministra aseguró que la reforma no elimina derechos sino que reduce la litigiosidad. "El juicio laboral es un juicio normal... no vas a pagar las millonadas que se están pagando ahora", afirmó.

Patricia Bullrich anunció un "acuerdo" para tratar el proyecto.

También defendió la continuidad de la indemnización tradicional: "Dejamos totalmente igual... una indemnización por año, eso es muy importante porque es una tradición en la Argentina". Sin embargo, el cambio de fondo aparece en la prioridad del convenio de empresa por sobre el nacional, lo que altera la lógica histórica del sistema laboral argentino. Para el Gobierno, esto fomentará el empleo; para los sindicatos, fragmentará la negociación colectiva.

Bullrich fue más lejos: "Las leyes laborales no crean empleo por sí... lo que hace esta ley es facilitar que el empleador no piense que contratar a un trabajador es ganar su problema". El tramo más ideológico de la entrevista llegó cuando la funcionaria explicó la resistencia opositora. Allí dejó de lado el tono técnico. "El kirchnerismo ha hecho leyes retrógradas como la doble indemnización", acusó, y agregó que la oposición pretende "volver al año 74, 75".

Incluso vinculó la informalidad laboral con ese esquema histórico: "Del 75 ahora la mitad del país está en negro. Entonces el resultado fue clarito". La narrativa oficial quedó expuesta: la reforma no sería solo económica sino cultural, una ruptura con el modelo laboral peronista. Consultada sobre los incidentes afuera del Congreso, Bullrich reforzó su enfoque punitivo. "Hay que tratarlos como lo que son... puede haber acciones delincuenciales o terroristas", sostuvo.

A su vez, aseguró que las autoridades evaluarán la figura penal correspondiente. Incluso sugirió que los disturbios estaban organizados: "Estaba todo preparado... para tomar el Congreso o incendiarlo". La afirmación acompaña la estrategia del Gobierno de endurecer el encuadre legal de la protesta social. Tras la media sanción, la propia Bullrich publicó un video celebrando la victoria de la media sanción de la reforma laboral en el Senado: "No trabajamos con excusas. Trabajamos con resultados. La reforma laboral ya tiene media sanción... nosotros vamos a fondo".