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Política
Relativiza la crisis

Macri entre frases polémicas y cálculo político: "Un pobre de hoy vive mejor que un rey de hace cien años"

El ex presidente relativizó la pobreza y aconsejó "poner garra" tras el cierre de Fate.

23 Febrero de 2026 09:01
Mauricio Macri

El ex presidente Mauricio Macri volvió al centro de la escena pública tras una entrevista en el podcast La Fábrica que dejó más controversias que definiciones programáticas. En un país atravesado por despidos, caída del consumo y una pobreza estructural que no cede, Macri afirmó que "un pobre de hoy vive igual o mejor que casi un rey de hace cien años, porque tiene cloaca, tiene agua corriente, tiene acceso al transporte público y a la educación pública. O sea, en los lugares donde las cosas funcionan".  

La frase, pronunciada en el marco de una reflexión sobre el cierre de la planta de Fate y la situación social, cayó como una provocación para miles de familias que hoy enfrentan despidos, inflación y precarización. La comparación histórica, en tono didáctico, pareció ignorar el deterioro del poder adquisitivo y la angustia cotidiana de quienes viven bajo la línea de pobreza. 

Al referirse al cierre de Fate, Macri lamentó "la imprevisibilidad argentina" y aseguró que a los empresarios les pide: "Bueno, por favor, no abandonen. Pongan garra, reestructúrense, convóquense si hace falta". El consejo, dirigido a quienes pierden su fuente laboral, sonó más a arenga motivacional que a diagnóstico estructural. También recomendó a los despedidos: "Utilicen todas las herramientas para defender su capacidad de creación, su capacidad de trabajo, su fuerza laboral".

En un contexto de ajuste y reformas laborales que flexibilizan condiciones, la apelación a la voluntad individual vuelve a colocar la responsabilidad en los trabajadores antes que en el diseño de políticas públicas o en las decisiones empresariales. La entrevista dejó otro momento que rápidamente se viralizó. Consultado sobre de qué habla durante sus reuniones con empresarios y magnates, Macri respondió: "De mujeres... como hacen los hombres cuando se juntan". 

La frase provocó risas en el estudio, pero abrió un debate en redes sociales por el tono y el contenido, considerado por muchos como una muestra de liviandad y anacronismo. El episodio terminó eclipsando sus definiciones sobre economía y reforzó la percepción de un liderazgo que oscila entre la corrección política y la boutade. Más allá del fragmento viral, el líder del PRO se definió como liberal, defendió que la riqueza la genera el sector privado y reiteró sus críticas al kirchnerismo. 

Insistió en la necesidad de menos impuestos y menos regulaciones, con apertura económica y cierta protección a la industria local. Un equilibrio que, en los hechos, su propio gobierno nunca logró consolidar. Mientras tanto, en el Congreso, el PRO ensaya un juego delicado frente a Javier Milei. Tras la media sanción de la reforma laboral en el Senado, el jefe de la bancada amarilla, Cristian Ritondo, fue claro: "Si no hacen cambios, así no sale". 

La negativa de las senadoras del PRO a acompañar el artículo 44 sobre licencias médicas marcó diferencias con La Libertad Avanza y obligó al oficialismo a recalcular. De esta manera, la estrategia macrista es acompañar el rumbo general, pero marcar límites puntuales para no diluirse en el violeta libertario. En ese contexto, llamó la atención la llegada tardía de Fernando de Andreis al recinto, aunque en el partido lo minimizaron: "Los votos ya estaban".

Macri prepara ahora su reaparición pública en Puerto Madryn y una primera cumbre del PRO para relanzar al partido. Tras su separación de Juliana Awada, dejó la casa de Acassuso y se instaló en Palermo, donde fue fotografiado comprando en un supermercado, entre selfies y sonrisas. La imagen del changuito a medio llenar convivió con las especulaciones sobre su futuro político.

En su entorno descartan una candidatura presidencial en 2027, pero admiten que su objetivo es "ungir" a un postulante competitivo que pueda "aportar valor". La reconstrucción del PRO incluye a figuras como Soledad Martínez y Martín Yeza, y el trabajo técnico que impulsa María Eugenia Vidal desde la Fundación Pensar junto a universidades como la Di Tella, la Universidad Católica y San Andrés.