La gira del presidente Javier Milei por Estados Unidos, organizada en torno a la denominada Argentina Week, quedó envuelta en una nueva controversia política luego de que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, reconociera que su esposa viajó en el avión presidencial junto a la comitiva oficial que se trasladó a Nueva York. La polémica se desató tras la difusión de una fotografía en la que se ve a Adorni junto a su pareja, Bettina Angeletti, durante una actividad oficial en la ciudad estadounidense. La imagen fue tomada en el santuario Ohel, en Queens, durante la visita de Milei a la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson, líder espiritual del movimiento Lubavitch.
A partir de allí, dirigentes de la oposición comenzaron a cuestionar la presencia de familiares de funcionarios en el viaje y reclamaron explicaciones sobre el uso de recursos públicos. Ante las críticas, el propio Adorni confirmó que su esposa viajó junto a la delegación presidencial, aunque intentó justificar la decisión asegurando que no implicó costos para el Estado. "Es mi mujer, es mi compañera de vida, iba a viajar conmigo, pagó su pasaje, 5345 dólares con fecha de 26 de febrero, después por el cambio de agenda, Presidencia la invita a subirse conmigo sino no nos íbamos a encontrar. No le gastamos ni un peso al Estado", sostuvo.
En declaraciones al canal A24, el jefe de Gabinete insistió en que la presencia de su pareja respondió a una decisión personal en medio de una agenda que calificó como exigente. "Estos son trabajos muy sacrificados y la verdad que era mi deseo que mi mujer me acompañe", argumentó. En el mismo sentido, reforzó su defensa con una explicación que generó aún más cuestionamientos en el plano político. "Yo vengo una semana a deslomarme como todos los que vienen acá a Nueva York. Yo quería que mi esposa me acompañe, es mi compañera de vida, es la que me da una mano acá", dijo.
Y agregó: "Más allá de que ella en paralelo iba a venir porque tenía una actividad, pero no le sacamos un peso al Estado". Según el funcionario, tanto los gastos de su esposa como los suyos en concepto de viáticos, comida y movilidad fueron afrontados de su propio bolsillo. Además, señaló que regresará al país en un vuelo de línea junto a ella, mientras que el avión presidencial continuó la agenda oficial con Milei rumbo a Chile para participar de la asunción de José Antonio Kast. Sin embargo, las explicaciones no lograron desactivar el debate político.
El diputado socialista Esteban Paulón presentó un pedido formal de informes en la Cámara de Diputados para que el Poder Ejecutivo detalle las condiciones del viaje. El legislador solicitó que se aclare si Bettina Angeletti integró formalmente la comitiva oficial, qué rol habría cumplido en las actividades y quién financió su traslado a Estados Unidos. También pidió precisiones sobre si el vínculo personal con el jefe de Gabinete fue evaluado en términos de incompatibilidad o posible conflicto de intereses. En su planteo parlamentario, requirió además que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, brinde explicaciones sobre la conformación de la delegación oficial.
Angeletti, licenciada en administración de empresas y consultora en desarrollo organizacional, se presenta profesionalmente como "coach ejecutivo y de vida" y fundadora de la consultora +Be. Según versiones difundidas tras el escándalo, se encontraba en Nueva York por una visita familiar y habría viajado originalmente por sus propios medios, aunque luego fue incorporada al traslado en el avión presidencial tras un cambio en la agenda oficial.
La controversia se produce en medio de una gira que el Gobierno buscaba presentar como una plataforma para atraer inversiones al país. La Argentina Week reúne a funcionarios, gobernadores y empresarios en encuentros con bancos y fondos de inversión internacionales. Entre los participantes figuran el ministro de Economía Luis Caputo, el titular del Banco Central Santiago Bausili y el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger.
Sin embargo, la aparición de familiares de funcionarios en actividades oficiales terminó desplazando el foco de la agenda económica hacia una discusión política sobre los límites entre lo personal y lo institucional en los viajes del Estado. Ahora, el Gobierno deberá responder formalmente al pedido de informes presentado en el Congreso, mientras la gira internacional que buscaba mostrar al país ante inversores globales suma un nuevo capítulo de cuestionamientos sobre transparencia y uso de recursos públicos.