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Alquimia sonora

Folclore como trinchera: La Coisha y el arte de usar la poesía como escudo ante la motosierra

Música para celebrar el día de la Independencia.

30 Junio de 2026 12:07
La Coisha

En el corazón de la previa por el Día de la Independencia, el miércoles 8 de julio, la Peña de Ladran Sancho será testigo de una celebración especial. La Coisha, la grupa folclórica independiente que lleva más de una década fusionando los ritmos tradicionales argentinos y latinoamericanos con una instrumentación ecléctica, subirá al escenario para compartir su arte. 

En medio de los desafíos culturales y económicos que atraviesa el país, BigBang charló con Maximiliano Steinvarcel y Lucía Rojas, integrantes de la banda, quienes abrieron generosamente las puertas a su mundo creativo y reflexivo.

La Coisha

En un contexto donde los algoritmos dictan tendencias y las métricas en redes sociales parecen ser la brújula de la industria musical, La Coisha se mantiene fiel a sus raíces: "A nosotros la música que hacemos nos conmueve... La vida de hoy en día necesita más de esa irrupción poética que desarma el tiempo productivo que nos domina. Cantarle a la tierra, a los amores y a las luchas colectivas nos conecta con quiénes somos, con el mundo que queremos construir. No podríamos hacer otra cosa. Ojalá quiénes nos escuchen se sientan abrazadxs, conmovidxs y convocadxs, sería un sueño cumplido", reflexiona Lucía amorosamente.

La creación musical en La Coisha es un proceso que trasciende lo individual. Para Steinvarcel, la composición es "un proceso que culmina en un momento, pero que viene de charlas, de reflexiones. Lo que se plasma en las letras tiene que ver con situaciones tanto sentimentales propias como colectivas; es un punto de llegada de la cotidianidad tanto individual como colectiva de la banda. Tenemos esta particularidad de estar atravesados y atravesadas por los mismos sentires y sensaciones en torno a las cuestiones de la vida, al amor, a los encuentros, a la justicia social".

La Coisha en la Peña de Ladran Sancho

La banda también se permite jugar con los límites del género. Aunque respetan las estructuras tradicionales del folclore -"sobre todo en el último material hacemos canciones que respeten las estructuras bailables de las danzas folklóricas", explica Steinvarcel- no dudan en romper patrones cuando lo sienten necesario. "Dentro de esas mismas estructuras jugamos y rompemos en algún momento en algunos interludios", explcia contundente.

Sayas, chacareras, candombes y zambitas se trenzan pacientemente en el repertorio de La Coisha, creando una mezcla única que refleja su identidad musical: "Son muchos años de trayectoria. En esta última etapa nos estamos conectando mucho más con el disfrute de ver bailar a nuestro público al ritmo de nuestras chacareras, gatos, zambas y sayas. Sin embargo, somos eso: una mezcla de músicas que nos atravesaron y nos hicieron ser estos que somos hoy", comparte Rojas. Esa versatilidad es la esencia misma de la sonoridad tan propia:  "La Coisha tiene esa capacidad de poder hacer chacareras de rock y vals criollos de nuestro folclore porteño. Somos el resultado de toda la música que mamamos, amasamos y la hicimos propia", añade orgullosamente.

La Coisha

Ahora bien, el panorama cultural argentino no es ajeno a los desafíos económicos y políticos actuales. Los recortes presupuestarios en cultura afectan profundamente a artistas y proyectos independientes como La Coisha: "Es una realidad muy compleja, tanto la propia como la de colegas que se dedican a la música en general. Tiene que ver obviamente con los recortes de la política actual, pero también con las nuevas maneras de escuchar música, de asistir a recitales", analiza Steinvarcel.

Sin embargo, no todo es desolador. El folclore parece estar ganando terreno nuevamente entre las juventudes gracias a artistas emergentes que revitalizan el género: "Es un trabajo muy arduo poder tenerse en la escena. Si bien en estos últimos tiempos y quizás con la ayuda de algunos artistas más jóvenes como Milo J, el folklore está ganando terreno en los escenarios, en las juventudes. Están proliferando bastantes peñas porteñas que dan un espacio a artistas emergentes", agrega.

Milo J

En su último show, La Coisha rindió homenaje al Indio Solari, ícono del rock nacional y voz emblemática de las clases trabajadoras. Para Lucía, su influencia es profunda: "A modo personal -pero creo que a todos nos pasa igual- El Indio y Los Redondos son la banda sonora de nuestra vida, en mi caso hasta de mi infancia. Somos músicos creados al ritmo de la música que nos atraviesa. El rock del Indio y sus letras son parte de nuestra identidad y una expresión poética muy potente que convoca a gran parte de nuestro pueblo". La ausencia física del Indio fue sentido profundamente por el grupo: "Nos pegó fuerte su partida; fue perder un referente, uno de los pocos que nos quedan vivos", confiesa Rojas.

A la pregunta sobre qué pueden esperar quienes asistan al show del 8 de julio, Maximiliano Steinvarcel adelanta: "El show del 8 se van a encontrar con nuestra esencia, siempre con novedades y tratando de transmitir tanto desde la música como desde la escena y la poesía todo lo que nos representa y cómo nos sentimos en esta realidad tanto social como económica". Más allá del espectáculo musical, La Coisha busca algo más profundo: "En definitiva tratamos de encontrarnos para sostener un grito de resistencia compartido en estos tiempos que creemos es tan necesario", concluye Steinvarcel.

En un momento histórico donde las incertidumbres parecen multiplicarse, La Coisha es la muestra viva de que la poesía, las músicas que hablan sobre el amor, nuestra tierra y lo cotidiano nos salvarán. Este miércoles 8 de julio será una oportunidad para celebrar la independencia argentina aunque también la capacidad del arte para aunar corazones e identidades en épocas de viles motosierras.