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Un fuego que amalgama

Maca Mona Mu como nunca antes: presenta canciones inéditas después de älämoblänco

Será este jueves 26 de marzo en Cambalache.

25 Marzo de 2026 13:17
Maca Mona Mu

El próximo jueves 26 de marzo de 2026, el espacio cultural Cambalache será el epicentro de un encuentro que promete avivar las llamas de la memoria, la resistencia y el arte. Maca Mona Mu, una artista auténticas y comprometida, llegará con su piano de cola y su guitarra para ofrecer un concierto que transitará entre lo inédito y lo atemporal. En un contexto histórico y político profundamente marcado por la necesidad del encuentro, su música emerge como un faro en tiempos lúgubres para la historia argentina.  

Maca compone canciones y construye refugios: "El fuego puede destruir, puede reunir, puede transformar, puede lastimar también", reflexiona la artista sobre uno de los ejes que atraviesa su obra reciente. Su álbum älämoblänco que vio la luz en 2024, es un testimonio vivo de esa dualidad. 

Tapa del disco älämoblänco

El fuego, en su universo creativo de älämoblänco, es símbolo de resistencia y de comunidad, pero también de las heridas que carga la sociedad: "También habla mucho del hogar y el hogar no como un hogar individual justamente. Sí es necesario tener un hogar adentro, construir nuestro propio hogar en el corazón para poder también habitar e invitar a otros seres. Abrazarnos".

En este 24 de marzo, fecha que en Argentina nos convoca a la memoria colectiva y a la lucha por los derechos humanos, Maca se posiciona desde un lugar profundamente humano y político: "Hay una necesidad muy grande de encontrarse, hay un montón de motivos por los cuales unificar y salir a marchar y encontrarnos en ese abrazo, en esa lucha", expresa con la voz cargada de emoción. Para ella, su arte no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para encender fuegos que iluminen el camino hacia un futuro más justo.  

En su canción Ruca, Maca Mona Mu evoca una promesa: "Esto va a volver a ser un hogar". La ruca, ese espacio circular con el fuego al centro, simboliza para ella el anhelo de un país donde podamos encontrarnos en paz. Pero la ruca no es solo un lugar físico: es también una red humana tejida con los hilos del afecto y la solidaridad.  

"Mis ruca son mis amigas, mi familia, los amores, los colegas. Pero después hay un montón de seres que tienen ganas de ser ruca que son por ahí seres anónimos del día a día, que te encontrás y que ves esa calidez y esa ternura en la mirada, esa calidez en los actos cotidianos, en un gesto, en un mirarse", explica. En una sociedad cada vez más fragmentada por la lógica individualista y el ritmo frenético de la ultraderecha y sus redes sociales, Maca invita a detenerse, a habitar el presente, a mirar al otro con ternura y atención. "Estamos apurados. Y en ese apuro nos perdemos de nosotros mismos también porque a veces estamos en una disociación total", reflexiona.  

Para ella, la resistencia no se construye únicamente desde las grandes gestas colectivas, sino también desde los gestos cotidianos. "En esa práctica cotidiana y en esa observación cotidiana hay un montón para hacer", asegura. Es un llamado urgente a recuperar lo humano en medio del caos, a sostenerse mutuamente como comunidad frente a las adversidades.  

Maca se define como "una artesana de la canción", alguien que trabaja con las manos y el alma para dar forma a su arte. En sus shows en vivo, como el que ofrecerá en Cambalache, prefiere compartir lo inédito antes que plegarse a las exigencias del mercado musical. "Vamos a hacer cosas artesanales porque me siento más una artesana de la canción que otra cosa", afirma con convicción y adelanta que presentará canciones que no están en sus discos y por qué no "uno que otro tango".  

Maca Mona Mu

Sin embargo, crear en épocas de motosierra no es tarea sencilla. "Es una época muy difícil realmente, pero también es una época que nos solicita muy en unión", señala Maca. Frente a los recortes y las políticas que buscan apagar las expresiones culturales, ella responde con organización colectiva y resistencia creativa: "¿Qué hacemos? ¿Dejamos de crear? ¿Dejamos de hacer cosas? No. Ese es el objetivo: que nos apaguemos". A esto, ella propone: "Hay algo de eso de la reunión que trae también el fueguito de la canción. Es encender ese fueguito, reunimos alrededor, mirarnos... nos van a pasar cosas, se nos van a encender memorias, se nos van a encender sentires. Y eso solo pasa en vivo", dije con total contundencia.

Su último disco, älämoblänco, es también fruto de esa capacidad para tejer redes. Grabado en Aldea Records mediante trueques y acuerdos solidarios con Martín Pelitti —técnico y músico—, el álbum es un ejemplo tangible de cómo el arte puede florecer incluso en contextos adversos cuando se sostiene en la colaboración y el apoyo mutuo.  

El próximo jueves, Cambalache se convertirá en una ruca simbólica donde Maca será el fuego que reúne. Entre tangos coqueteados y canciones inéditas nacidas en sus cuadernos, promete encender memorias y sentires que solo pueden emerger en la magia del encuentro presencial.  

En tiempos donde las plataformas digitales parecen consumirlo todo, Maca defiende con firmeza la experiencia artesanal y humana del arte compartido: "Hay tanta forma y fórmula para hacer las cosas... Entonces siento que quiero compartir lo inédito con el público y esta aventura me convoca".