Después de meses de rumores y especulaciones alrededor de la nueva vida de Rufina Cabré en Turquía, Nicolás Cabré habló como nunca sobre el tema y dejó definiciones cargadas de emoción, resignación y aprendizaje. La hija del actor y China Suárez se encuentra instalada en Estambul junto a su madre, Mauro Icardi y sus hermanos Magnolia y Amancio, hijos de la actriz y Benjamín Vicuña. La decisión de mudarse a Turquía modificó por completo la rutina familiar y obligó a Cabré a redefinir el vínculo cotidiano con la nena de 12 años.
En una entrevista íntima en el programa Vuelta y media de Urbana Play, el actor se mostró reflexivo y profundamente movilizado al hablar de la distancia física con su hija y de cómo eligió acompañarla pese al dolor que implica tenerla lejos. "No hay día que no pase, y creo que le pasa a todos los padres, que vas entendiendo las cosas que decían tus papás", comenzó diciendo Cabré, en una confesión atravesada por la emoción. Luego profundizó sobre el aprendizaje personal que le dejó esta situación: "Hoy, que ya no los tengo, descubro muchas cosas que ellos han vivido, y entiendo las cosas que, a lo mejor, nunca me dijeron".
El actor dejó en claro que, aunque la decisión de Rufina de instalarse en otro país no haya sido sencilla para él, eligió priorizar el bienestar y el deseo de su hija por encima de cualquier conflicto personal. "Entendés que vos no tenés que ser un palo en la rueda, y que cuando ella, que gracias a Dios, tiene la posibilidad de decidir y decir 'bueno, me quiero aventurar y quiero conocer un idioma y un país', tenés que entender que vos tenés que apoyar", sostuvo. Con una imagen tan simple como dolorosa, Cabré describió cómo vive ese acompañamiento a la distancia: "Y que cuando ella se dé vuelta, vos tenés que estar así, sonriendo, y te tiene que ver fantástico".
A lo largo de la entrevista, el actor insistió en que la felicidad de Rufina está por encima de cualquier incomodidad personal. "Yo aprendo y veo a una Rufina feliz. Yo siempre tuve claro que, más allá de lo que me enseñaron, la prioridad siempre es, fue y será Rufina", afirmó. También destacó que intenta transmitirle libertad para elegir su propio camino, aun cuando eso implique resignar tiempo juntos: "Yo te puedo plantear dos panoramas, y vos decís A o B, y el que sea, yo voy a estar y te voy a apoyar".
Cabré reconoció que la tecnología ayuda a sostener el vínculo pese a los miles de kilómetros que los separan. "Hoy por hoy es mucho más fácil, y va y viene, y estás hablando todo el día", explicó. Sin embargo, no ocultó el vacío emocional que le provoca la distancia: "Extraño, pero la apoyo, y valoro lo que hace". Lejos de romantizar la experiencia, el actor también habló de los desafíos que enfrenta Rufina en esta nueva etapa de su vida. "El contexto en el que ella está es completamente diferente, y dejó a todos sus amigos, no solo a mí. Tiene amigos nuevos, otro idioma, otro mundo completamente diferente", detalló.
En uno de los pasajes más sensibles de la charla, Cabré reconoció el lugar de impotencia que a veces le toca ocupar como padre estando tan lejos. "Entender que no todo es color de rosa, y eso es parte también de la vida, y entender que hoy mi lugar está un poco más lejano y que hay cosas que yo no puedo resolver". Finalmente, cerró con una reflexión cargada de honestidad y vulnerabilidad: "Todo me ayuda a tratar de ser mejor, que es lo único que quiero".