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A 25 años del atentado a las Torres Gemelas

11-S: El día que cambió el mundo y redefinió al siglo XXI

Se cumple un nuevo aniversario del mayor atentado perpetrado en suelo estadounidense, que provocó cerca de 3 mil muertos y tuvo consecuencias globales a todo nivel: político, económico y -sobre todo- morales.

11 Septiembre de 2026 08:17
Torres Gemelas Clarín

El 11 de septiembre de 2001 quedó marcado como una de las fechas más decisivas de la historia contemporánea. Aquella mañana, cuatro aviones comerciales secuestrados, fueron utilizados en una serie de atentados contra Estados Unidos. Dos impactaron contra las Torres Gemelas de Nueva York, otro contra el Pentágono y un cuarto cayó en Pensilvania. Murieron casi 2977 personas, pero las consecuencias de aquella jornada trascendieron ampliamente la tragedia humana: El mundo cambió para siempre.

Hasta ese momento, Estados Unidos atravesaba su etapa de mayor predominio internacional. La Unión Soviética había desaparecido hacía 10 años antes y la Guerra Fría parecía definitivamente enterrada.  Washington se consolidaba como la gran potencia global. Sin embargo, los atentados demostraron que incluso el país con mayor poder militar del planeta podía ser atacado por una organización terrorista sin territorio, sin ejército convencional y capaz de operar a escala global.

La respuesta fue inmediata. El entonces presidente George W. Bush declaró la llamada "guerra contra el terrorismo", una doctrina que modificó la política exterior estadounidense y redefinió las relaciones internacionales. El enemigo ya no era venía, necesariamente desde otro país, ppodía ser una organización clandestina, una red transnacional o una amenaza invisible.


Dos años después llegó la invasión de Irak. La ofensiva contra Saddam Hussein, justificada por la supuesta existencia de armas de destrucción masiva que nunca fueron encontradas, provocó una profunda desestabilización en Medio Oriente. La caída del régimen iraquí abrió un período de violencia, enfrentamientos sectarios y vacíos de poder que, con el tiempo, contribuiría al surgimiento de organizaciones extremistas como el Estado Islámico. La incesante búsqueda de un Osama Bin Laden que se convirtió en enemigo universal tras haber sido creado por la CIA para combatir a los soviéticos en Afganistán fue televisada 24x7. 

George W. Bush, expresidente de EEUU


El cambio también llegó a la vida cotidiana. Los aeropuertos se transformaron en espacios de controles permanentes, restricciones y vigilancia. Viajar dejó de ser igual. La seguridad pasó a ocupar un lugar central en las decisiones de los gobiernos y se ampliaron los mecanismos de controles e inteligencia y seguimiento a pie juntillas de las comunicaciones. 

Pero esa nueva era también abrió un debate que continúa vigente: hasta dónde puede avanzar un Estado en nombre de la seguridad sin afectar las libertades individuales. La vigilancia masiva, el control de datos personales y las nuevas tecnologías de seguimiento son parte de una discusión que nació con fuerza después del 11-S.
Socialmente, el miedo al terrorismo alimentó discursos de intolerancia y discriminación, especialmente contra comunidades musulmanas. La amenaza de un enemigo invisible modificó la percepción de la inmigración, las fronteras y la seguridad. 

osama bin laden


A 25 años de aquellos atentados, resulta evidente que las Torres Gemelas no fueron las únicas que cayeron aquel día. También se derrumbó la sensación de seguridad que dominaba a Occidente desde el final de la Guerra Fría.
El 11 de septiembre no fue solamente una tragedia estadounidense. Fue el acontecimiento que inauguró una nueva era: un mundo de guerras prolongadas, terrorismo global, vigilancia, fronteras más rígidas y una creciente disputa entre grandes potencias. Aquel martes de 2001 no sólo cambió la historia. En muchos sentidos, todavía seguimos viviendo dentro de sus consecuencias.