El periodista cordobés Mario Massaccesi fue invitado al programa de Mario Pergolini. Allí sorprendió a propios y extraños por dos motivos: primero por su dolorosa historia de vida, y segundo por el proyecto que está a punto de encarar. Según contó, está produciendo un documental sobre Jorge Rafael Videla y habló de un "costado íntimo". Eso sí, aclara que "eso no lo convierte en buen presidente".
"A todos en algún momento se nos puede abrir la furia de la maldad, de lo cínico, pero también está este otro espacio donde podemos ir". Pero luego sus palabras se desdibujan hacia una filosofía zen, hacia un camino de introspección que deja en la nada a su proyecto. Tampoco se explica cómo une los dos preceptos: la vida de Videla y el costado íntimo o el camino del bien que intenta trazar a posteriori.
Para aquellos desprevenidos, Jorge Rafael Videla no fue presidente: fue un dictador que encabezó la dictadura más sangrienta que hubo en la Argentina. Fue condenado a reclusión perpetua en el histórico Juicio a las Juntas en 1985 por homicidios, secuestros y torturas, y posteriormente recibió nuevas condenas a prisión perpetua en 2010 y a 50 años de prisión en 2012 por el plan sistemático de apropiación de bebés. Queda por verse el "lado íntimo" que vendió Massaccesi para promocionar su trabajo.
SU DURA INFANCIA
"Vengo de una infancia con dolores", confesó el conductor a Mario Pergolini, y aunque no entró en detalles sumó: "Atravesé situaciones terribles y crueles que en su momento no pude charlar con mi madre". "El día que ella murió yo me quedé con esa historia sin contar. Ahí decidí que no iba a esperar un día más porque tranquilamente puede no haber un mañana", reflexionó Massaccesi.
Y agregó: "Ahí me puse a trabajar. Cuando ocurrió todo yo tenía 7 años, cuando murió mi mamá tenía 33. Ese es mi número maestro". También profundizó sobre lo que le tocó atravesar y su proceso de sanación: "Me di cuenta que no podía estar en la vergüenza, en el miedo, en la culpa, en el silencio, en los juicios horribles que tenía hacia mí y hacia lo que me habían hecho. Yo me culpaba mucho. Eso es lo que pasa cuando existe manipulación".
"Me costó mucho conseguir laburo cuando llegué a Buenos Aires. Primero laburé como empleado público en el Anses. Yo me sentía que estaba conduciendo un programa", explicó Mario antes de hacer un resumen de su carrera en los medios.
"Yo no me animaba a presentarme acá, en este canal. Tenía unos 32 o 33 años cuando empecé. Hice tres cástings hasta que entré. Yo había hecho promesa a la Virgen Desatanudos de irme todos los días a tocarla en Agronomía, al Gauchito Gil y a mi madre. Pasaron seis días desde que entré que hice mi primer viaje, mi primera cobertura para Telenoche y mi primer móvil. Todo eso se dio un 8 de enero: el día de la Virgen Desatanudos, el día del Gauchito Gil y el día que murió mi madre", cerró.
Ahora solo queda descular a qué se refiere con "el lado íntimo" y cuál es la vinculación entre Videla y el lado bondadoso de las personas que no se conoce. Para eso dice contar con testimonios e información que será publicada en el documental, un proyecto que -aún sin estar terminado- ya da que hablar. Y mucho.