El presidente de España, Pedro Sánchez, anunció que se prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años, en el marco de un paquete de soberanía digital que también legislará sobre los algoritmos y la difusión de contenidos ilegales realizados tanto por humanos como por herramientas de inteligencia artificial, como Grok, la IA de X (ex Twitter), la red social del magnate sudafricano Elon Musk.
"Las redes sociales se han convertido en un Estado fallido, donde se ignoran las leyes y se toleran los delitos", señaló Sánchez en el marco de la Cumbre Mundial de Gobiernos en Arabia Saudí, desde donde reveló cinco medidas relacionadas a la seguridad digital de los más jóvenes e indefensos y que lo hará "con otros cinco países europeos en una coalición de los digitalmente dispuestos, comprometida a imponer una normativa más estricta, más rápida y más efectiva de las redes sociales".
Sánchez aseguró que el objetivo es "convertir las redes sociales en un espacio saludable y democrático, como siempre debería haber sido", en el marco de un enfrentamiento con empresas que "son más ricas y más poderosas que muchos países", incluyendo España. "Pero su poder e influencia no nos deben dar miedo porque nuestra determinación es mayor", afirmó enseguida.
Desde la semana próxima, el Gobierno de España avanzará en modificar la legislación para que los directivos de las compañías "sean legalmente responsables de las múltiples violaciones que tienen lugar en sus plataformas". La decisión implica que, en caso de que no se retiren contenidos que sean considerados ilegales, serán estos empresarios quienes deberán enfrentar cargos en la Justicia.
Al mismo tiempo, la manipulación de los algoritmos se tipificará como delito, al igual que la amplificación de contenidos ilegales. "Es algo que se crea, se promociona y se difunde por determinados actores a los que investigaremos, así como a las plataformas cuyos algoritmos amplifican la desinformación a cambio de beneficios. Se acabó ocultarse bajo el código y decir que la tecnología es neutra", recriminó Sánchez.
El contexto para esta decisión lo aportó Francia, que en el mismo momento de la declaración del mandatario español allanaba desde la Fiscalía de París las oficinas de X y convocó a Musk a que preste declaración en relación a una presunta manipulación de los algoritmos. A su vez, la Unión Europea ya aplicó multas a la red social por 120 millones de euros por incumplimiento de obligaciones de transparencia en relación a anuncios publicitarios.
"Mi Gobierno va a trabajar con nuestra Fiscalía para investigar y enjuiciar los delitos cometidos por Grok, TikTok e Instagram. Vamos a tener una tolerancia cero en estas cuestiones y vamos a defender nuestra soberanía digital contra cualquier tipo de coerción extranjera", precisó Sánchez.
Por otro lado, también reveló que incorporarán "un sistema, una huella de odio y polarización que seguirá, cuantificará y revelará cómo las plataformas digitales alimentan la división y amplifican el odio". "Durante demasiado tiempo se ha considerado que el odio era algo invisible e imposible de cuantificar, pero eso lo vamos a cambiar con una herramienta que va a ser la base para definir las futuras sanciones, porque difundir odio tiene que tener un coste: un coste legal, por supuesto, también un coste económico y un coste ético que las plataformas ya no se podrán permitir ignorar", explicó.