La avícola Granja Tres Arroyos enfrenta una grave crisis por las condiciones de la economía argentina y, en todo 2026, decidió cortar por la parte más fina para acomodar sus números y expectativas, y despidió a más de 1.500 trabajadores y trabajadoras. Tras reducir su planta permanente de forma notoria, en los últimos días tuvo el peor gesto con los 50 empleados que cortaron el acceso a la planta Pinazo / La Lonja de Pilar: ofreció darles un cajón de pollos a cada uno para que levanten la protesta.
La provocadora propuesta de la firma llegó luego de que el ambiente se caldeara a partir de la "visita" que realizaron unos 15 rompehuelgas del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) a la protesta que mantienen los despedidos, en reclamo de cuatro sueldos y el aguinaldo, que todavía tienen adeudados.
Mientras que la motosierra de Javier Milei avanza y destruye el tejido social y el circuito productivo de la Argentina, los métodos de los empresarios "héroes" del presidente distan mucho del discurso de La Libertad Avanza (LLA). No sólo "no se hacen cargo de la deuda", como denunció el despedido Fernando Bordón ante iProfesional, sino que mandan patoteros para frenar el reclamo.
"Estábamos con los compañeros hasta que vimos un grupo de 15 personas que se acercaron a amedrentarnos, que nos iban a cagar a palos si no levantábamos el acampe, que los camiones tenían que pasar, que eran trabajadores, pero en ningún momento un trabajador ataca a otro trabajador", aseguró Bordón, en sus declaraciones a la prensa.
Según explicó el trabajador despedido, "en ningún momento se identificaron, iban todos encapuchados y así y todo la policía no tuvo interés en saber quiénes eran". La única definición posible a partir de esta realidad es que los presuntos greamialistas que se acercaron lo hicieron en nombre de la patronal despedidora.
Lo cierto es que la oferta del cajón de pollos fue posterior a esta provocadora actitud, algo que complejizó la manera en la que intentaron abordar el fin de la protesta. Granja Tres Arroyos mantiene una planta laboral cercana a las 5.000 personas, aunque Bordón señaló que en la planta Pinazo en la actualidad se trabaja con "un 35% o menos de personal" y que quienes lo hacen cobran sólo "40 mil pesos por semana".