El fútbol femenino argentino está de fiesta. Es que se celebra un nuevo hito con la llegada de Annika Paz al Inter de Milán, convirtiéndose en la primera jugadora argentina en integrar el plantel femenino del club italiano. Con 17 años, la atacante oriunda de Pilar, Buenos Aires, comienza una etapa que promete marcar su carrera y proyectar el talento nacional en Europa.
La historia de Annika con el fútbol comenzó a los siete años, cuando acompañaba a su hermano a jugar en una cancha del barrio. Sin opciones formales para chicas, dio sus primeros pasos compitiendo con varones, una decisión que sería clave para su desarrollo. "Desde chica siempre me gustaron los deportes. Empecé a ir a verlo jugar y me empezó a gustar. Con mi papá preguntamos si yo podía jugar", recordó en diálogo con TN.
A los 13 años llegó a las inferiores de River Plate, donde su talento y dedicación constante la llevó a debutar en Primera División con 15 años. Su primer gol oficial en la máxima categoría frente a Belgrano confirmó que estaba destinada a grandes cosas. Sin embargo, su recorrido no estuvo exento de desafíos personales: "Para mí lo más difícil fue la familia y mis amigas. Antes los veía todos los días y cuando arranqué ya no fue igual", confesó.
En 2025, Annika dio el salto definitivo al debutar con la Selección frente a Uruguay, convirtiéndose en la goleadora más joven de la historia del equipo femenino. "Defender la camiseta de la selección es lo máximo, un sueño cumplido", dijo con emoción y esa pasión sumada a su rendimiento fue lo que llamó la atención internacional y abrió las puertas al Inter de Milán.
El paso al fútbol europeo fue una decisión que no tomó a la ligera. "Pensé mucho si valía la pena dejar mi familia, River y mis amigas para cumplir un sueño", admitió. Finalmente, el desafío fue aceptado y ahora enfrenta una nueva realidad en Italia: "Desde el gimnasio y lo físico hasta el campo, todo es muy profesional y organizado. Me hicieron sentir como en casa", destacó sobre su adaptación.
Aunque el fútbol ocupa un lugar central en su vida, Annika nunca dejó de estudiar. En su último año de colegio, continúa con sus clases online y ya proyecta estudiar una carrera universitaria: "Sé que también el fútbol no es todo, por eso también es importante tener otros intereses", afirmó.
Con contrato hasta 2027 y un futuro prometedor, Annika Paz es sin dudas la representación viva de una nueva generación de futbolistas argentinas que llevan el talento local al más alto nivel internacional. Su historia recién comienza, pero ya inspira a todas las que sueñan con triunfar en las canchas.