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"Cruzaron una línea roja"

El llamado de Trump que sometió a la FIFA: Balogun jugará contra Bélgica pese a la roja y estalla el escándalo

Fuerte respuesta de la UEFA.

06 Julio de 2026 11:40
Gianni Infantino junto a Donald Trump en la Casa Blanca

El fútbol mundial está en llamas y el olor a corrupción es irrespirable. En una decisión que rompe con un siglo de tradición reglamentaria, la FIFA decidió levantarle la sanción al delantero estadounidense Folarin Balogun, permitiéndole jugar los octavos de final contra Bélgica. ¿El motivo? No fue una prueba de inocencia, sino una llamada personal del presidente Donald Trump Gianni Infantino.

Lo que en cualquier otro deporte sería una suspensión automática e inapelable, en el Mundial de "las influencias" se transformó en un favor político que deja a la integridad del juego por el suelo.

Donald Trump y Gianni Infantino en la Casa Blanca

La polémica estalló cuando el propio Trump, fiel a su estilo irrefrenable y magnánimo, celebró la maniobra en su plataforma Truth Social. Sin filtros, el mandatario norteamericano dejó claro quién mueve los hilos, incluso dentro de la cancha: "¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!", escribió Trump, confirmando que su intervención directa fue la que abrió el camino para que la estrella del equipo no se pierda el duelo clave... ¿The show must go on

Balogun había sido expulsado con roja directa por un pisotón criminal sobre el bosnio Tarik Muharemovic y, según el reglamento, eso es un partido de suspensión afuera, sí o sí. Sin embargo, el Comité Disciplinario de la FIFA desempolvó el artículo 27 del código para aplicar una medida inaudita: una "condena en suspenso".

El mensaje de Trump que detonó la bronca de la UEFA

La FIFA no anuló la roja, sino que difirió su cumplimiento; así las cosas, Balogun estará "a prueba" durante un año y, solo si vuelve a cometer una falta similar en los próximos 12 meses, deberá cumplir la fecha que le correspondía contra los belgas. Un vericueto legal que funciona como un pase libre para que el equipo de Mauricio Pochettino cuente con su goleador en una instancia decisiva.

Durísimo comunicado de la UEFA: "Cruzaron una línea roja"

La respuesta de la UEFA no se hizo esperar. La entidad europea, que nuclea a la damnificada Bélgica, lanzó un comunicado lapidario contra la gestión de Infantino, calificando la decisión como un ataque directo a la transparencia del deporte.

Donald Trump y Gianni Infantino en la Casa Blanca

A continuación, el texto completo del comunicado de la UEFA:

La decisión tomada ayer de suspender durante un período de prueba de un año la aplicación de la suspensión automática de un partido tras la tarjeta roja mostrada al jugador Folarin Balogun cruzó una línea roja.

El fútbol, como cualquier otro deporte, se rige por reglas que constituyen la base de una competencia justa, honesta y transparente. A veces, las reglas son susceptibles de interpretación. En este caso, no. La suspensión automática mínima de un partido tras una tarjeta roja no es una opción discrecional y no requiere la decisión de un organismo competente para su aplicación. Es un principio consagrado en el reglamento, que no admite excepciones, y mucho menos en medio de un torneo donde otros jugadores se han encontrado en la misma situación y han cumplido su suspensión con regularidad.

Cuando quienes velan por el cumplimiento de las reglas ya no lo garantizan, la integridad del juego se ve comprometida y la credibilidad de la competición se ve socavada. Asimismo, esta decisión sienta un precedente en el torneo en curso, donde situaciones similares requerirán ahora un trato igualitario, en detrimento de la competición.

El fútbol es el deporte más querido del mundo porque es un juego hermoso y goza de confianza porque se juega en todas partes con las mismas reglas. Un torneo nunca es un evento aislado y, si se trata de la Copa del Mundo, tiene el poder de generar consecuencias positivas o negativas para el fútbol en su conjunto. Expresamos nuestra incredulidad ante una decisión tal sin precedentes, incomprensible e injustificable.

Con este escenario, Estados Unidos llega al partido de octavos bajo un manto de sospecha: con un Donald Trump que metió la cola sobre el escritorio de Gianni Infantino lo que generó una ola de memes e indignación en Bélgica, donde la oposición socialista ya habla de una "Copa comprada": "¡Qué vergüenza! Cuando manda el dinero, el Mundial pierde toda credibilidad", denunció el Partido Socialista belga y siguió: "Adaptar las reglas para complacer a Trump, intentar hacer trampas para ganar, qué imagen tan deplorable para la FIFA, para el Mundial de fútbol y para Estados Unidos. Las reglas deben ser respetadas por todos, en el deporte como en la vida".