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Rebelión en Atlanta

Los soldados de la Scaloneta sacaron un trapo de Malvinas que humilló a los ingleses: ¿qué dice la letra chica de la FIFA?

Sobre esto hablaron Lisandro y Lautaro Martínez además de Leandro Paredes.

16 Julio de 2026 10:11
El trapo que desplegó la Scaloneta

Lo que sucedió en el Mercedes-Benz Stadium apenas Ismail Elfath dio el pitazo final fue el festejo de una clasificación a la final del mundo pero sobre todo fue un acto de soberanía, rebeldía y pura argentinidad. Mientras los jugadores ingleses masticaban la derrota del 2-1, los soldados de la Scaloneta decidieron que era el momento de romper las reglas. A pesar de las prohibiciones, de las amenazas de la FIFA y del servilismo de la seguridad local a cargo de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, el plantel desplegó un trapo que dejó en claro que, para ellos, la historia no se borra con un reglamento.

Faltaban minutos para que la euforia fuera total cuando el plan interno de los jugadores se puso en marcha. Fue Giovani Lo Celso quien, con una parsimonia que picanteaba el ambiente, caminó hacia una de las áreas y desplegó sobre el césped una bandera blanca con letras negras, simple y contundente: "Las Malvinas son argentinas".

Selección Argentina después del triunfo a Inglaterra

El gesto fue un cachetazo a la censura previa. Cabe recordar que el operativo de seguridad en Atlanta había sido catalogado como de "alto riesgo", con más de 1600 efectivos y una orden directa del FBI y la FIFA: nada de política, nada de "mensajes de odio". Incluso Monteoliva, se había encargado de advertir que nadie entraría con remeras de las islas. Pero los jugadores tenían otros planes. 

Una vez que la bandera tocó el pasto, el efecto fue contagioso: en las tribunas empezaron a brotar otros trapos y pancartas que habían estado escondidos, desafiando a los guardias en una explosión de orgullo patriótico.

El trapo que desplegó la Scaloneta

Tras la gesta, los jugadores no retrocedieron ni un paso. En zona mixta, con la adrenalina todavía a flor de piel, confirmaron que para ellos este partido se jugaba con un plus de responsabilidad histórica. Leandro Paredes fue el primero en sentenciar la postura del grupo al ser consultado por la bandera: "Y siempre serán argentinas...". 

Por su parte, Lautaro Martínez el "Toro" que martilló el segundo gol para la victoria, explicó el sentimiento del vestuario: "Obviamente que es una cosa que pasó hace muchísimos años, tratamos de dejarlo atrás, pero para nosotros no era un partido más, era un partido especial, tratamos de jugarlo de esa manera".

Lisandro Martínez, el "Carnicero", que al principio se mostró cauto, terminó de cerrar la idea con una frase que resume el espíritu de este ciclo: "No podíamos fallarle al pueblo argentino", expresó sin muchas vueltas.

El gesto no pasó inadvertido para quienes realmente pusieron el cuerpo en las islas. Omar De Felippe, entrenador y veterano de guerra, volcó su emoción en las redes sociales con un mensaje que hizo llorar a más de uno: "Hay partidos que trascienden el fútbol. Como veterano de Malvinas, hoy solo quiero agradecerles a estos chicos por la enorme alegría y la inmensa caricia al alma que nos regalaron. El deporte nunca cambia la historia, pero a veces ayuda a sanar emociones que siguen muy vivas", escribió De Felippe, validando la "travesura" de los jugadores como un acto de justicia poética.

El fantasma de la sanción: ¿qué dice la letra chica de la FIFA?

Pero no todo es festejo, porque el "cipayismo" reglamentario podría traer cola. La Selección Argentina enfrenta posibles castigos disciplinarios debido a la exhibición de la bandera, un gesto prohibido por las normativas de la International Football Association Board (IFAB) y la propia FIFA. el reglamento es taxativo: "El equipamiento no debe tener lemas, declaraciones o imágenes políticas, religiosas o personales"; además, la FIFA prohíbe cualquier material que sea de "naturaleza política" o que contenga símbolos destinados a discriminar. Ante este incumplimiento evidente, el texto advierte que "el jugador y/o el equipo serán sancionados por el organizador de la competición, la federación nacional de fútbol o la FIFA".

El trapo que desplegó la Scaloneta

Aunque todavía no se sabe si la sanción será una multa económica o un castigo deportivo, al pueblo argentino poco le importa. Hoy, en Atlanta, la Scaloneta no solo le ganó a Inglaterra: le ganó a la desmemoria. ¡Las Malvinas son argentinas, hoy más que nunca!