La actividad industrial volvió a registrar un retroceso en agosto al sufrir una caída del 3,2% en la comparación interanual, mientras que la actividad de la construcción también reflejó un fuerte desplome, según informó el Indec.
El ministro de Economía, Luis Caputo, salió en redes sociales a festejar que ambos sectores mostraron avances en la medición contra julio, cuando desde el propio equipo económico se encargaron de no mirar los resultados de la actividad desde una perspectiva intermensual.
El impacto de la desaceleración de la demanda interna y el retroceso de la actividad industrial se sintió con mayor fuerza en la fabricación de bienes durables y de capital. El sector de maquinaria y equipo encabezó el desplome con un derrumbe interanual del 24%, traccionado negativamente por la producción de maquinaria agropecuaria —que cayó un 37,9% ante una menor demanda de tractores y sembradoras— y por los aparatos de uso doméstico (-28%).
Por su parte, la división de otros equipos, aparatos e instrumentos registró una contracción del 20,6%, empujada por la menor producción de componentes electrónicos, celulares y televisores (-38,5%).
La industria automotriz y de transporte tampoco escapó a esta tendencia: la categoría de vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes se redujo un 8,8% interanual, impactada por un menor volumen de ensamblado de automóviles (-12,0%) y un descenso en los envíos de exportación, particularmente hacia el mercado brasileño.
El consumo de bienes masivos y los insumos vinculados a las obras públicas y privadas mostraron un retroceso generalizado en la medición interanual:
- Prendas de vestir, cuero y calzado: La actividad retrocedió un 14,7%. La mayor baja se observó en la fabricación de calzado y sus partes (-30,8%) y prendas de vestir (-11,4%), golpeadas por la menor demanda local y la competencia frente a productos importados.
- Productos textiles: Sufrieron un recorte del 9,4% interanual, impulsado principalmente por el repliegue en tejidos y acabado de productos textiles (-19,3%).
- Productos minerales no metálicos: Cayó un 6,8%, en consonancia con la menor actividad de la construcción. La elaboración de cemento bajó un 9,2% y la de productos de arcilla y cerámica no refractaria retrocedió un 10,4%.
- Productos de metal y plásticos: La fabricación de productos de metal descendió un 9,6% —afectada por insumos de construcción e hidráulica—, mientras que los productos de caucho y plástico cayeron un 7,0%.
- En el rubro de alimentos y bebidas, el resultado mostró una variación prácticamente neutra (-0,2%). Sin embargo, hacia el interior del sector coexistieron comportamientos dispares: la elaboración de vinos (-12,9%) y la carne vacuna (-8,1%) cayeron fuertemente por menor consumo local, compensadas parcialmente por la molienda de oleaginosas (+9,4%) orientada al mercado externo.