Dieciséis millones y medio de personas: esa es la cantidad de argentinos que hoy viven en la pobreza, según la Universidad Católica Argentina (UCA). El dato corresponde al segundo trimestre de 2026 y llega en un momento incómodo: mientras se conocía el número, Javier Milei emprendía el regreso desde Madrid tras una gira de fotos con dirigentes de la derecha española, un nuevo cruce con Pedro Sánchez y ninguna reunión bilateral que dejara algo concreto para el país.
La pobreza en Argentina llegó al 34,4% de la población. La UCA trabajó con los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC en los 31 principales aglomerados urbanos; al extender el dato a todo el país, el resultado es de 16.493.312 personas pobres. Por su aparte, la indigencia —quienes ni siquiera alcanzan a cubrir la canasta de alimentos— trepó al 8%: son 3.835.654 personas.
Los dos indicadores empeoraron ya que la pobreza subió 4,4 puntos en un solo trimestre (en el primero era del 30%) y 2,6 puntos en un año (31,8% en el segundo trimestre de 2025). La indigencia pasó del 6,5% al 8%; un año atrás estaba en 6,9%. Pero esto no son sólo cifras, detrás hay personas: en los últimos doce meses, 1.399.498 argentinos se volvieron pobres y otros 560.581 cayeron en la indigencia. La cifra sigue lejos del pico del 54,8% de comienzos de 2024, pero la tendencia cambió de dirección.
Tener trabajo ya no alcanza para escapar, según la UCA. Es que el 23,5% de los ocupados es pobre —casi tres puntos más que en el primer trimestre— y el 4,1% es indigente y, la explicación según el Observatorio de la Deuda Social Argentina tiene dos factores: un mercado laboral más débil, con pérdida de empleos registrados y más trabajos informales y precarios, y salarios que vuelven a caer frente a precios que no dan tregua.
Los chicos, los más golpeados
La situación de las infancias es la más dramática ya que entre los menores de 18 años, la pobreza llegó al 48%: casi la mitad de los chicos y adolescentes del país vive en hogares pobres, 13,6 puntos por encima del promedio general. Un año atrás, la cifra era del 45%. La indigencia infantil también subió: del 9,7% al 12,1%.
El grupo más afectado es el de 5 a 12 años; allí la pobreza superó la mitad, con un 51,4%, y la indigencia alcanzó el 13,6%. Entre los adolescentes de 13 a 17 años, la pobreza fue del 47,8% y la indigencia, del 11,4%. En los más chicos —de 0 a 4 años— la pobreza llegó al 39,9%, pero la indigencia casi se duplicó en un trimestre: pasó del 5,4% al 10%. Fue el salto más fuerte de todos los grupos de edad.
La pobreza creció en 23 de los 31 aglomerados relevados. Estos son algunos de los datos más alarmantes del segundo trimestre:
- Concordia (Entre Ríos): la ciudad más pobre del país, con 57,4% de pobreza; más de la mitad de sus habitantes. La indigencia, 15,4%
- Gran Resistencia (Chaco): pobreza del 47,2%
- Corrientes: pobreza del 43,6%
- Comodoro Rivadavia-Rada Tilly (Chubut): el salto más brusco; la pobreza pasó del 26,1% al 42,9% en un año
- Gran La Plata (Buenos Aires): la indigencia más alta del país, 16,1%; un trimestre antes era del 2,6%
- Partidos del Gran Buenos Aires: pobreza del 39,4% e indigencia del 10,4%
- Ciudad de Buenos Aires: el nivel más bajo, con 12,6% de pobreza y 1,6% de indigencia
Los números contrastan con la agenda presidencial. Mientras Javier Milei cerraba su viaje con un encuentro con Isabel Díaz Ayuso en su hotel de Madrid —el segundo en tres semanas—, en Concordia más de la mitad de la población no llega a fin de mes y en todo el país uno de cada dos chicos crece en la pobreza. El Presidente vuelve con fotos y aplausos de sus aliados; la pobreza en Argentina, mientras tanto, sigue creciendo.