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La lógica del ajuste

Otro golpe al bolsillo: el boleto de colectivo vuelve a subir en el AMBA y ya cuesta más de $700

El Gobierno aplicó un nuevo aumento del 7,6% en las 104 líneas de jurisdicción nacional que conectan el conurbano con la Ciudad de Buenos Aires.

16 Marzo de 2026 10:16
Tarjeta Sube x

Viajar en colectivo volvió a encarecerse en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Desde este lunes, el boleto mínimo en las 104 líneas de jurisdicción nacional que circulan por el AMBA pasó de $650 a $700, un incremento del 7,6% que impacta directamente en los usuarios que cruzan diariamente entre el conurbano bonaerense y la Ciudad. 

Marzo llegó con aumentos en los colectivos también

La medida forma parte del esquema de actualización tarifaria impulsado por el gobierno de Javier Milei, que busca reducir subsidios y trasladar gradualmente los costos del sistema a los pasajeros. Aunque el aumento parece moderado en términos porcentuales, se suma a una cadena de subas acumuladas que vienen golpeando el bolsillo de quienes dependen del transporte público para trabajar, estudiar o realizar trámites cotidianos.

La actualización del boleto completa el esquema de incrementos definido por la Secretaría de Transporte, que ya había aplicado una fuerte suba en febrero. En aquel momento, el piso del pasaje saltó de $494,83 a $650, lo que implica que en apenas unas semanas el valor mínimo acumuló una suba total del 41,46%. Desde ahora, el nuevo cuadro tarifario para las líneas nacionales del AMBA queda de la siguiente manera:

  • 0 a 3 kilómetros: $700
  • 3 a 6 kilómetros: $779,78
  • 6 a 12 kilómetros: $839,86
  • 12 a 27 kilómetros: $899,99
  • Más de 27 kilómetros: $959,71

Para quienes utilicen una tarjeta SUBE sin registrar, el costo será aún mayor: el boleto mínimo ascenderá a $1.113 y los viajes más largos podrán llegar hasta $1.525,94. El esquema tarifario vigente establece actualizaciones mensuales ligadas a la inflación, con un adicional del 2% sobre el valor vigente. Este mecanismo ya se aplica tanto en la Ciudad como en la provincia de Buenos Aires y anticipa nuevas subas en el corto plazo.

De hecho, las líneas que dependen de la administración porteña o bonaerense ya habían aplicado aumentos a principios de marzo: 5,1% en la Ciudad y 4,9% en la Provincia. El próximo ajuste está previsto para el 1° de abril. La lógica oficial busca evitar lo que el Gobierno denomina "retraso tarifario", aunque en la práctica implica que el costo del transporte seguirá creciendo mes a mes.

Desde el sector empresario sostienen que incluso con los aumentos actuales el pasaje todavía se encuentra lejos de cubrir los costos operativos del sistema. Según el "Índice Bondi" elaborado por la Asociación Argentina de Empresas de Transporte Automotor (Aaeta), en febrero el costo real del boleto sin subsidios alcanzó los $1.922. En ese cálculo, la llamada "tarifa técnica" -que contempla tanto el aporte estatal como lo que pagan los pasajeros- se ubica en $1.739,36 por viaje.

SUBE Digital

De acuerdo con esa estimación: en la Ciudad de Buenos Aires el boleto sin subsidios sería de $1.912; en las líneas de jurisdicción nacional llegaría a $2.215; en la Provincia de Buenos Aires rondaría $1.758. Estos números son utilizados por el Gobierno para justificar la reducción gradual de subsidios. La resolución oficial que habilitó la suba sostiene que los aumentos responden al incremento de costos del sistema, entre ellos combustible, seguros, repuestos y mantenimiento de las unidades.

Por ese motivo, el documento señala que resulta necesario "trasladar una parte de los costos de explotación a los cuadros tarifarios" para sostener el servicio. Sin embargo, el efecto inmediato se siente en el bolsillo de millones de pasajeros que utilizan diariamente el transporte público en el AMBA, el sistema que concentra la mayor cantidad de usuarios del país. Lo cierto es que se trata de un gasto cada vez más pesado para los usuarios, cuyo atraso salarial cada vez se siente más. 

El colectivo sube y sube

Aunque el boleto mínimo de las líneas nacionales sigue siendo levemente más barato que en otras jurisdicciones -donde cuesta $681,85 en la Ciudad y $832,57 en la Provincia-, el problema para los usuarios no es sólo el precio unitario sino la acumulación de aumentos en servicios esenciales. Transporte, alquileres, alimentos y tarifas vienen registrando subas constantes en un contexto donde los ingresos no siempre logran acompañar ese ritmo. Mientras el Gobierno avanza con su política de reducción del gasto público y de subsidios, para millones de trabajadores del AMBA cada viaje en colectivo se transforma en otro recordatorio diario del ajuste en marcha.