La reciente escalada del conflicto en Medio Oriente, que involucra a Israel y Estados Unidos contra Irán genera un aumento considerable en el precio internacional del petróleo, alcanzando picos de hasta USD 120 por barril.
Pero... ¿cuál es el posible impacto en las economías de los consumidores argentinos? La respuesta llegó desde la petrolera estatal YPF, su presidente y CEO, Horacio Marín que llevó tranquilidad al asegurar que no habrá aumentos automáticos en los surtidores.
En el marco del evento Argentina Week, organizado por el gobierno de Javier Milei en Nueva York para atraer inversiones internacionales, Marín dialogó con Infobae y explicó: "Repito, no habrá cimbronazos. Tenemos un compromiso honesto con los consumidores. Tenemos un moving average que tiene en cuenta los costos, cuyos detalles no revelamos. Y se transfiere para arriba y para abajo. No damos detalles de los cómo y los cuándo de ese proceso. Entiendo la incertidumbre que genera la volatilidad del precio internacional del petróleo, por eso creo importante reafirmar nuestra posición", destacó.
El temor inmediato radica en que el aumento abrupto del precio del crudo internacional se traduzca en un ajuste inmediato en los precios locales de los combustibles.
Sin embargo, Marín insistió en que la política de precios de YPF está diseñada para evitar movimientos bruscos que afecten directamente al bolsillo de los consumidores: "Está claro que no generando cimbronazos. Si no, hoy la nafta tendría que tomar el precio internacional de USD 100 y no es así, para nada. Todavía no se afectaron los costos de YPF, pero a medida que se vayan afectando, podría haber movimientos, pero mucho más lento. Eso es bueno porque si la semana que viene se normaliza Ormuz va a volver a bajar. Por eso insisto con el compromiso que tomamos con la gente", remarcó.
La tensión bélica en Medio Oriente es un factor determinante en la volatilidad del mercado petrolero porque el Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de transporte de crudo a nivel mundial, fue bloqueado y la crisis en el el precio de los combustibles sufrieron verdaderas alzas.
Sin embargo, según Marín, esto sucede de manera casi "natural": "Cuando en los diarios vemos un bombardeo a una zona de Irán, de depósito de petróleo o refinería, si es así, es lógico que se mueve el precio porque empieza a ver que va a haber escasez. Lo mismo cuando el Estrecho de Ormuz se paraliza. Todo eso impacta en los precios globales", explicó.
Pese a este escenario incierto, Marín señaló que la "base" de los precios locales antes del inicio del conflicto estaba en unos USD 70 por barril y dejó claro que no se puede hacer futurología: "No sabemos si este proceso será largo o no. Habrá que ver el valor final de equilibrio de este periodo, que marcará el real movimiento de los combustibles hacia adelante. Hay mucha volatilidad porque nadie sabe qué ocurrirá: llegó a 120 pero muy rápido bajó a 104", señaló.
La postura de YPF busca transmitir estabilidad en un contexto global marcado por la incertidumbre: "La volatilidad y la incertidumbre no genera valor real sino especulación de corto plazo y nosotros buscamos ser confiables en el tiempo", afirmó Horacio Marín.