Habitualmente, los domingos en Gran Hermano son días de tensión y despedidas, cuando Santiago Del Moro anuncia qué participante abandona la casa. Sin embargo, la primera gala de Generación Dorada fue diferente: en lugar de cerrar la puerta a un concursante, la producción la abrió para recibir a dos nuevos competidores.
En esta primera semana, la producción ya había tenido sorpresas: Divina Gloria debió abandonar la competencia por problemas de salud, y Daniela De Lucía tuvo que retirarse de forma repentina por el fallecimiento de su papá.
Durante los días previos circularon rumores sobre posibles ingresos, como los de Inés Lucero (Survivor) o Zoe Bogach, pero ninguno fue el que finalmente se sumó el domingo. La puerta se volvió a abrir casi al final del programa para darle la bienvenida a Carlota Bigliani.
Carlota, quien reemplaza a Divina Gloria, contó que hace años busca entrar a Gran Hermano porque "tiene ganas de cambios" en su vida. Está casada desde hace dos décadas con Vitaliy Verbilov, de origen ruso, y juntos tienen dos hijas adolescentes. En redes sociales construyó una comunidad de más de 85 mil seguidores en Instagram, donde comparte su vida cotidiana y sus proyectos. Además, se desempeña como emprendedora y diseñadora de bijouterie y accesorios, desarrollando su propia marca. Su ingreso no pasó desapercibido.
Sin embargo, su entrada quedó opacada por el debut de la "puerta giratoria", por donde ingresó el reemplazo de Daniela De Lucía: ella misma volvió a la casa. A solo días del fallecimiento de su padre, regresó lista para jugar: "Estoy triste, como con la despedida de cualquier ser querido, pero dije 'ya pude despedirme y acompañar a mi mamá'. Así que vine con ellos, que también los quiero", explicó. En redes sociales, su regreso generó debate. Algunos usuarios criticaron: "Qué deplorable que tu viejo todavía esté tibio y vos te metas a un reality de cuarta" o "El duelo por su papá: o mañana", comentarios que reflejaron la controversia.
Este lunes, Daniela habló frente a las cámaras sobre cómo vive el duelo y su regreso: "Después del golpe, de haber recibido la peor noticia que nadie quiere escuchar... ese llamado donde entendés que algo malo pasó", recordó sobre la comunicación de la producción.
La participante agregó que al día siguiente de su salida sintió un vacío total: "Me faltaba todo. Mi papá y esto (GH), que era un proyecto". No obstante, fue esa misma intensidad del reality lo que la impulsó a volver.
A pesar del dolor, Daniela De Lucía aseguró sentir una conexión espiritual muy fuerte que la motiva a seguir adelante: "Volví jugando más fuerte que nunca. Sé que mi papá así lo hubiera querido", afirmó en el stream de Gran Hermano.