Un nuevo escándalo sacude a Gran Hermano. Esta vez, el foco de la polémica quedó puesto sobre la periodista paraguaya Carmiña Masi, quien protagonizó una serie de comentarios racistas contra su compañera Jenny Mavinga, la joven peluquera de La Plata oriunda del Congo. Las imágenes se viralizaron rápidamente en redes sociales y desataron un fuerte repudio entre los seguidores del programa, que comenzaron a reclamar sanciones contra la participante.
En el video difundido se escucha a Masi expresar abiertamente su deseo de que Mavinga abandone la casa. "Quiero que se 'vacha'", lanzó, imitando la frase que había popularizado Coti Romero en una edición anterior del reality. Sin embargo, lo que parecía un comentario típico del clima competitivo del programa derivó rápidamente en un discurso cargado de expresiones racistas. "Ay, por favor, la negra parece que recién le compraron y que venga a hacer el show. Acaba de bajarse del barco", dijo la periodista, mientras en el fondo se veía a Mavinga bailando y divirtiéndose en el patio junto al resto de los participantes.
Al advertir la gravedad de sus palabras, Masi intentó frenarlas de inmediato: "¡Borrá eso!", pidió. Pero el momento ya había quedado registrado. Lejos de detenerse, la participante continuó con comentarios aún más polémicos dirigidos a su compañera y a otro concursante. "Mirá el otro ahí... el monito (por Brian Sarmiento) y la que acaban de comprar. Parece que no me escuchan", le dijo a Emanuel Di Gioia. Finalmente, remató con otra frase despectiva: "Ahí está creyendo que así ganás... lo único que puede hacer ahora es mover el culo". El episodio se suma a una seguidilla de conflictos que ya habían convertido a Masi en una de las figuras más polémicas de esta edición.
Desde las primeras horas de convivencia, la periodista protagonizó cruces con varios participantes, entre ellos el ex futbolista Brian Sarmiento, la influencer trans tucumana Danelik Galazan y la comediante uruguaya Gisela Pintos, conocida como "Yipio". Uno de los momentos más tensos ocurrió cuando Sarmiento relataba una historia personal sobre su madre paraguaya. Mientras el exjugador compartía un recuerdo emotivo de su carrera, Masi lo interrumpió con una acusación inesperada. "Ahí querés sacarme votos", le dijo en voz baja. Cuando Sarmiento preguntó confundido qué quería decir, la periodista insistió: "'Mi mamá es de Paraguay', ahí querés sacarme votos".
La escena generó incomodidad entre los demás participantes y marcó el tono de una convivencia que desde el inicio estuvo atravesada por las constantes intervenciones de la periodista. El escándalo actual, sin embargo, supera el plano de las discusiones típicas del formato televisivo. Los comentarios racistas contra Mavinga provocaron una ola de indignación en redes sociales y reavivaron el debate sobre los límites del entretenimiento en los reality shows. Muchos espectadores comenzaron a exigir una sanción ejemplar contra Masi, argumentando que sus palabras exceden cualquier estrategia de juego y reproducen estereotipos raciales ofensivos.
Por ahora, la producción de Telefe, canal que emite el programa, no anunció medidas oficiales. Mientras tanto, el episodio vuelve a poner bajo la lupa el modelo de espectáculo que propone Gran Hermano: un formato que se alimenta del conflicto permanente, pero que cada vez más enfrenta el desafío de distinguir entre el drama televisivo y la reproducción de discursos discriminatorios frente a millones de espectadores.