Con experiencia en realities y acostumbrada a las cámaras por sus participaciones en distintos programas de televisión, Nenu López parecía llegar a Gran Hermano con herramientas suficientes para moverse con comodidad dentro del juego. Sin embargo, cuando la competencia dejó de girar alrededor de las estrategias y empezó a cruzar los límites personales con acusaciones, discusiones y conflictos que la golpearon de cerca, sintió que la casa se le hizo cuesta arriba.
A una semana de su eliminación, BigBang habló con ella sobre las polémicas que marcaron su paso por la casa más famosa del país, el romance con Franco Zunino, las situaciones que asegura haber sufrido dentro de la casa y el presente de su vínculo con Martín Salwe.
Aunque asegura que salir fue un cimbronazo, reconoce que el primer impacto no fue el que muchos imaginan: "Bien, bastante intensas, con muchas emociones. Felicidad, tristeza, todo junto, la verdad".
La eliminación la sorprendió. Si bien sabía que estaba en placa, creía que el historial de enfrentamientos de Campanita podía jugar a su favor: "La verdad es que sí, más que nada porque yo ya sabía que Campanita venía de otro versus, entonces pensé que capaz podía zafar. Aparte, creo que nunca estuve metida en ninguna polémica, pero respeto también la decisión de la gente".
Incluso, recordó con humor qué sintió cuando escuchó su nombre de boca de Santiago del Moro, antes de que apareciera la nostalgia por abandonar el juego: "Cuando apenas dijo mi nombre, un poco feliz me puse, porque dije voy a comer rico. Pero después cuando salís, empezás a ver todo afuera y decís 'quiero estar adentro ya'".
Con el paso de los días comenzó a analizar qué pudo haberla perjudicado frente al público. Muchos le señalaron que el romance con Zunino la había desenfocado, pero ella tiene otra lectura: "Yo no siento que haya sido así", comenzó y siguió su análisis: "Entró Sol (Abraham) y empezó a meter temas bastante jodidos, como el machismo, hacer chistes de gordofobia. A mí me trató de prostituta. Entonces, ese juego yo no lo tolero, ni conmigo ni con otra persona, es algo que me afectaba. Desde que entró Sol, yo no podía seguir el ritmo de la casa porque hablar de machismo en ese juego o acusar a Manuel de que usa la muerte de su perro para a su favor, es algo que yo no comparto".
La ex participante reconoce que esas discusiones dejaron de ser parte del juego para tocar fibras demasiado sensibles de su historia personal: "Me afectaban esos temas, no me gustaban mucho. Mi abuela se fue de su casa porque su marido la cagaba a piñas, y que estén acusando a Manuel de machista por mediar con una mujer, me parecía gravísimo".
Para Nenu hubo un antes y un después con el ingreso de Sol. Sintió que desde ese momento la convivencia se volvió una permanente batalla ideológica y emocional: "La casa se divide en dos cuando entró Sol. O estás con ella o no estás. Entonces, si estás con Sol, tenés que escuchar y acusar a los demás de cualquier cosa... a mí me trataron de prostituta, y si no estás con Sol básicamente tenés que escuchar una cantidad de boludeces y de cosas feas".
Esa sensación, asegura, terminó por desgastarla al punto de perder entusiasmo dentro de la competencia: "De hecho, cuando quedó el versus con Titi yo dije esto va a cambiar el juego porque nos vamos a dar cuenta qué quiere la gente. Y la eligió a Sol, entonces me desmotivé un poco; ahora que lo veo de afuera veo que no era tan grave, pero cuando estás adentro, que te acusen de machista, es como que se metan con tu trabajo también".
La presión era constante y, según describe, no había momento para relajarse: "Tenés que tener cuidado todo el día... te dormías una siesta porque estabas un poco cansado y aparecía Sol diciéndote planta, hablándote, bardeándote y es como que desde que entró ella no podías tener la guardia baja ni un segundo".
Incluso actividades que antes unían al grupo terminaron convertidas en escenarios de conflicto: "Las primeras dos coreos estuvieron re buenas porque las disfrutamos y todos tiramos para el mismo lado, pero cuando entró ella, la primera coreo no quiso participar y la segunda lo único que hizo fue boicotearla. Ir al supermercado, que era un momento para todos, terminaba siendo una pelea".
Con la perspectiva que le dio salir de la casa, admite que hoy enfrentaría esas situaciones de otra manera, aunque no volvería mientras el clima siga siendo el mismo: "Apenas salí ya me di cuenta de un montón de cosas. Pero dos semanas ahí ya te empieza a pesar. Por ahora, mientras esté Sol, no sé si me gustaría volver, porque es un juego bastante sucio, esa es la palabra".
En ese contexto también explicó por qué eligió no responder algunas agresiones con la misma moneda: "Me dicen, '¿y por qué no te metiste con su hija?'. Y es que si yo me tenía que defender con eso era ponerme a su nivel, que no comparto. Yo soy más persona que ella. Pero si no te defendés es quedar callada y comerte toda la bronca".
Uno de los temas inevitables fue la relación que construyó con Zunino. Al principio evitó mostrarse cerca de él, aunque no era precisamente por estrategia: "No me quería enfrentar a mis amigas, porque antes de entrar habíamos hablado y ellas me decían 'Zunino te va a tirar' y yo respondía que no le iba a dar bola. Cuando comenzó todo empecé a medir el juego y después me di cuenta de que me gustaba. Entonces quería evitarlo para que no pasara".
La resistencia, sin embargo, terminó cayéndose frente a lo que sentía: "Yo afuera dejé videos, dejé todo diciendo que ni un pedo estaba con Zunino, entonces era como traicionarme a mí misma, a todo el juego que había armado".
Cuando vio que algunas de sus amigas hicieron campaña en contra de él, reconoce que le dolió: "Pensé que mis amigas iban a entenderlo, pero mucho no lo entendieron, porque le hicieron campaña en contra".
Aunque entiende por qué actuaron de esa manera: "Hablé con ellas. Me enojé un poco porque era la persona con la que me gustaba compartir. Personas que yo creía que iban a ser amigas me llevé mal, y personas que pensé que me iban a caer mal terminaron cayéndome súper".
Nenu evitó proyectar demasiado lo que puede pasar ahora que ambos están afuera: "Lo que tuvimos en la casa fue genuino, lo pasamos bien. Y acá afuera no sabría decir... estoy muy confundida porque pasaron muchísimas cosas, todavía no lo pude ver. Me gustaría primero poder hablar con él tranquila".
Entre risas también aclaró el episodio de la famosa cadenita que dio lugar a todo tipo de teorías entre los fanáticos: "Hubo un problema porque soy muy dramática. Cuando él se estaba yendo me dijo 'te la devuelvo' y yo le dije 'no, dámela afuera'. Eso duró cinco minutos. Cuando pasó la puerta dije 'qué pelotuda que soy, ¿cómo le voy a dar mi cadena?'. Yo dije en todos lados que me la había robado, pero en joda, ya se la dio a mi papá todo".
Y es que cuando salió Zunino, muchos lo trataron de "chorro" por tener la cadenita de la bailarina. Ella misma con el tiempo entendió que el aislamiento potenciaba cualquier situación: "Cuando le di la cadena y se fue, al otro día quería ponerme algo y no tenía la única cadena que había llevado. Empecé a hacerme la cabeza: 'listo, no me quiere más'. Ahí todo se toma como una señal. Uno toma hasta lo que dice Santi, a quién saluda primero. Un nivel de boludez tenemos en la cabeza. Como no estamos todo el día sin ninguna señal, cualquier cosa creemos que tiene un sentido".
Otro nombre que apareció fue el de Martín Salwe, su ex pareja, quien había contado públicamente que habían hablado antes de que ella ingresara al reality. Nenu no tardó en hacer una aclaración: "Qué culiado", respondió entre risas y desmintió que ella le había mandado un mensaje: "Él me habló a mí, atrevido. Me dijo: '¿Vas a entrar a Gran Hermano?' Le dije que sí y ahí hablamos. Hasta me dijo de ir a tomar un café. Nosotros nos llevamos muy bien".
También reveló que existió un pedido mutuo para cuidar la intimidad de la relación: "En un momento, cuando apenas cortamos, estaba enojada con él. Yo le dije lo mismo: 'Vos defendeme'. Cuando cortamos yo estuve un poco enojada y conté intimidades que capaz no tenía que contar".
Lejos del aislamiento y con la intensidad de Gran Hermano todavía fresca, Nenu López empieza ahora un desafío distinto: reconstruir los vínculos que dejó en pausa, descubrir qué pasó mientras estuvo encerrada y entender cómo la vio el público. Si algo dejó claro en la charla es que, más allá de las estrategias y las polémicas, hay experiencias que sólo quienes atravesaron esa casa pueden dimensionar. Afuera comienza otro juego, uno sin cámaras las 24 horas, pero con decisiones igual de importantes.