Más
Gran Hermano
Sin autocrítica

Tras su salida de Gran Hermano, Brian Sarmiento apuntó contra sus ex, habló de sus hijas y admitió su juego manipulador

El ex participante se revictimizó y evitó responder cuando el foco se puso sobre sus propias responsabilidades.

30 Abril de 2026 14:58
Brian Sarmiento

El ultimo portazo de Gran Hermano no fue solo una eliminación más: fue la caída de un personaje que jugó al límite entre la estrategia y la exposición personal. Brian Sarmiento salió de la casa envuelto en polémicas, con un discurso que por momentos intenta conmover, pero que también deja al descubierto contradicciones y una mirada que roza lo machista, especialmente cuando habla de sus vínculos y responsabilidades fuera del reality.

BigBang dialogó con el ex futbolista tras su salida, donde repasó su paso por la casa, el versus con Yipio, sus conflictos con sus ex parejas, la cuota alimentaria de sus hijas y los cuestionamientos que lo persiguen. En una charla extensa, el ex hermanito respondió y también esquivó temas sensibles.

Brian Sarmiento quedó eliminado de Gran Hermano

Sobre sus primeras horas fuera del reality, aseguró que está "bien" y contó: "Estuve aislado como hay que estar después cuando salís, porque es un flash... ahora acomodándome acá a la locura de la ciudad otra vez". Y agregó que está "bien acompañado y protegido en todos los sentidos", intentando mostrarse contenido tras el golpe de la eliminación.

El momento clave fue el versus con Yipio. Lejos de victimizarse por el resultado, admitió que veía venir su salida: "Yo sabía que era una posibilidad... era muy difícil mantenerlo todos los lunes". Incluso dejó entrever cierta lógica del juego basada en la polarización: "Mientras más gente me quería, más hate tenía".

Sin embargo, uno de los puntos más polémicos fue su fallida jugada con Pincoya —a quien fulminó pero luego lo confesó antes de tiempo, invalidando la estrategia—. "Me ganó la ansiedad y la no capacidad de entender las normas de Gran Hermano", reconoció. Y fue más allá al explicar su intención: "Yo la quería afuera... olí sangre y me la jugué por completo".

Cuando la conversación se trasladó a su vida fuera de la casa, el tono cambió. Sarmiento intentó justificar su ingreso al reality no solo como una oportunidad mediática, sino económica: "No quería victimizarme... pero en este momento no la estoy teniendo", dijo sobre la plata que cobraba en su época de futbolista. En ese sentido, vinculó directamente su situación financiera con la relación con sus hijas: "Era para poder ganar Gran Hermano, para poder recuperar a mis hijas... cuando pagaba era el mejor padre del mundo. Y cuando no tuve más, después soy el peor".

Brian Sarmiento reflexionó sobre su versus con Yipio y su mala jugada contra Pincoya

El relato, lejos de generar empatía lineal, deja zonas incómodas. Sarmiento responsabiliza a sus exparejas por los conflictos económicos y afectivos, sin asumir del todo su rol: "Querían seguir teniendo esa cuota... y yo de verdad no la podía pagar". Incluso plantea una lógica utilitaria del vínculo: "Mientras mejor me va a mí, mejor les va a ellas".

Consultado sobre las acusaciones públicas de sus ex durante su estadía en la casa, admitió que lo esperaba: "Yo ya sabía que iba a pasar". Y volvió a insistir en su versión: "Yo todo lo que hacía era pagar; para ella, yo no podía ahorrar un centavo", dijo sobre su paso por el Bailando y las veces que hizo teatro.

Pero cuando se le preguntó directamente por el vínculo actual con sus hijas y versiones que lo acusan de ni siquiera llamarlas, eligió frenar: "No lo voy a contestar porque es seguir entrando en lo mismo", dijo. Y cerró el tema con una frase que expone cierta revictimización: "Si ellas dicen eso, es lo que ellas dicen pero no es la verdad".

Loading...

En la misma línea -entre decir y no decir- Brian deslizó una crítica hacia las madres de sus hijas por haber expuesto la situación familiar y económica. Su planteo, sin embargo, deja un trasfondo problemático: sugiere que el bienestar de ellas depende directamente de su propio éxito, como si no pudieran sostenerse o progresar por sí mismas. Incluso va un paso más allá al atribuirles una intención negativa: "A mí me molesta la malicia que tienen hacia el padre de su hija, de que no me pueden ver triunfar". Una lectura que no solo esquiva la autocrítica, sino que también corre el eje del debate hacia una supuesta envidia, en lugar de asumir responsabilidades concretas.

Según Sarmiento, solo aclaró algunas cuestiones vinculadas a sus hijas porque entiende el ruido mediático, pero se volvió victimizar cuando contó que quiere cuidar a sus ex parejas: "Yo lo que menos quería era nombrarlas, ni a mis hijas ni a la madre de mis hijas, porque lo que menos quiero es que, cuando sean más grandes, ellas me puedan reprochar que yo hablé mal de sus madres. Cuando en todo momento las quise cuidar, así que es un tema ya que se resolverá entre nosotros", cerró el tema. 

Brian Sarmiento no quiso contestar sobre las acusaciones de no llamar a sus hijas

En cuanto a su juego, se definió competitivo y manipulador: "La competencia a ganar siempre, el manejo de grupo... yo iba armando juegos semana tras semana", dijo sobre los saberes que le dejó el futbol y los supo aprovechar dentro de la casa. 

El ego se subió por las nubes cuando aclaro que el manejaba su grupo: "Quedó a la vista que lideraba tanto a mi grupo como era muy influyente en muchas situaciones de la casa, y eso fue aprovechado a mi favor... a su vez lo hacía para desestabilizar personas que por ahí podían estar tomando protagonismo".

Brian Sarmiento quiere volver a la casa en el repechaje

También apuntó contra otros participantes, a quienes tildó de "plantas", y fue directo al elegir al "más falso": "Para mí es Emmanuel... un falso, un falluta". Sobre su contención emocional dentro de la casa, destacó a sus aliadas: "Zili y Danelik... eran mi sostén ahí adentro". 

Cuando BigBang le preguntó qué le diría a ese Brian más pibe, al que soñaba con triunfar, eligió una respuesta que suena a aprendizaje, pero también a justificación de su recorrido: "Le diría que no sea tan confiado, que fue el mayor error de mi vida. Siempre confiar en la buena fe, en la buena gente... y la verdad que me equivoqué demasiado en eso". Y remató: "Sería un poco más reservado, no sería tan confiado". 

Brian Sarmiento miró para atrás y reconoció que su peor error fue ser muy confiado 

Brian Sarmiento dejó la casa con una narrativa que busca explicar sus decisiones, pero que también expone tensiones más profundas: entre el juego y la vida real, entre la estrategia y la responsabilidad. Su paso por Gran Hermano no solo lo mostró como jugador, sino como figura pública atravesada por conflictos personales que, lejos de resolverse, quedaron aún más expuestos.