En las elecciones generales de este domingo, el Partido Popular (PP) del presidente Mariano Rajoy se confirmó como la primera fuerza en España, aunque dejo al gobierno en una situación compleja en relación a la gobernabilidad.
El mapa electoral (Gráfico:
El País).
Con el 97% de los votos escrutados, el PP consiguió el 28,7% de los votos, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) el 22%, Podemos el 20,6% y Ciudadanos el 13,9%.
La irrupción de esta última fuerza catalana -y sobre todo la de los outsiders de Podemos- en el Parlamento “ha dibujado un nuevo tablero”, reconoció el diario El País, donde Rajoy tendrá “muchas dificultades para formar gobierno”.
El periódico madrileño avisa que “la sombra de la ingobernabilidad marcarán el día después de las elecciones”, las más disputadas desde la vuelta de la democracia a España.
El PP pierde más de 60 diputados respecto a 2011 y queda muy lejos de la mayoría absoluta. El PSOE pierde 19 legisladores pero mantiene el liderazgo en la oposición. Podemos consigue nada menos que 69 diputados y Ciudadanos 40.
Tampoco es fácil que surja una mayoría alternativa al PP: el PSOE podría intentar una alianza de partidos de izquierda y nacionalistas, pero habría complicaciones en los acuerdos.
AMPLIACIÓN. El #PartidoPopular, pese a la victoria, tiene muy pocas opciones de seguir en el poder https://t.co/4qVI7O8PHC #ELPAÍS20D
- EL PAÍS (@el_pais)
Podemos, el partido de Pablo Iglesias, celebra una gran elección, la primera en la que se presenta a nivel general. Su rendimiento fue especialmente fuerte en Cataluña y el País Vasco, dos regiones en las que el sueño independentista está siempre latente.