Brenda Agüero está en la prisión de Bouwer, ubicada en la provincia de Córdoba. La enfermera que fue condenada a cadena perpetua por el asesinato de cinco recién nacidos en el Hospital Materno Neonatal. Desde su ingreso al penal, el 18 de junio de 2025, su estadía estuvo marcada por episodios de violencia y amenazas, según denunció su abogado defensor, Gustavo Nievas.
Agüero, quien también fue hallada culpable de intentar asesinar a otros ocho bebés, enfrenta un entorno carcelario hostil debido a la naturaleza del delito por el que fue condenada. Nievas calificó la situación como "caldeada" y aseguró que su clienta es blanco constante de agresiones físicas y psicológicas por parte de otras internas.
Uno de los incidentes más alarmantes ocurrió en septiembre del año pasado, cuando Brenda sufrió golpes en el rostro que requirieron atención médica. Más recientemente, la semana pasada, un grupo de presas ingresó a su celda y la amenazó con una faca. Según el abogado, estos ataques son consecuencia de la sobrepoblación en Bouwer y la reubicación constante de internas con perfiles conflictivos.
"El pabellón no son paredes y rejas. Es la gente que lo compone. Cuando se mueve gente de otros palos a pabellones que son los más tranquilos, se generan los enfrentamientos", explicó Nievas y, en la misma línea agregó que Brenda, descrita como una persona "débil", se encuentra especialmente vulnerable cada vez que debe salir de su pabellón, ya sea para asistir a talleres o simplemente transitar por los pasillos.
Además de los ataques físicos, Nievas denunció irregularidades administrativas dentro del penal. Según el letrado, Agüero fue obligada a firmar un acta en la que negaba haber sufrido problemas de violencia dentro de la institución. También señaló que la directora del penal increpó a Brenda por no haber informado directamente sobre los incidentes, algo que la interna asegura haber hecho.
En medio de este panorama adverso, Brenda Agüero busca refugio en los estudios. Actualmente se encuentra cursando la carrera de Derecho desde el penal, una actividad que, según su abogado, le permitió encontrar cierta estabilidad emocional tras el impacto inicial de su condena.