La Justicia bonaerense detuvo este jueves al cuidador del geriátrico "David" de Mar del Plata que había quedado viralizado en las redes sociales por las agresiones que le propinó a una anciana cuando intentaba alimentarla. Nicolás Cichero tiene 37 años y había estado prófugo en las últimas horas luego de que lo despidieran del establecimiento, que también quedó clausurado tras un allanamiento judicial por no contar con la autorización provincial para desempeñar sus funciones.
De acuerdo a la investigación que impulsó el fiscal subrogante Carlos María Russo de la Unidad Fiscal de Investigación N° 7, Cichero había borrado sus redes sociales para dificultar que den con él y, de acuerdo a una pesquisa más precisa sobre su estado, contaba con deuda de más de cinco millones de pesos.
Fue el personal de la Comisaría 1ª de la localidad balnearia el que dio con el detenido, que figura registrado como prestador de servicios de tratamiento de belleza, y pudo apresarlo. La causa por lesiones leves en su contra quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción de Composición Temprana de Conflictos Penales bonaerense.
Además, por otro lado, el geriátrico "David" ubicado en la calle Rivadavia al 4015 quedó clausurado de forma preventiva hasta que se restablezca la autorización provincial. En el allanamiento de urgencia que impulsó la fiscal Andrea Palín con la autorización del juez de Garantías Fernando Pinos Guevara, encontraron que había condiciones precarias y hasta síntoma de desnutrición en siete de los ancianos allí alojados.
Las agresiones de Cichero se dieron el lunes a las 19, quedaron registradas por las cámaras de seguridad y fueron viralizadas, en un hecho que despertó un fuerte repudio en las redes sociales. Allí se lo veía mientras le daba de comer a una anciana de una manera impaciente hasta que la golpeó con una cuchara en la boca, al punto de hacerla sangrar.
"Vení. ¿Querés llorar? Vamos para allá", le dijo Cichero mientras la llevaba en su silla de ruedas hasta el dormitorio en el cual siguieron las agresiones. "¿Por qué no te morís, vieja hija de puta?", llegó a decirle allí. "Morite de una vez", insistió, en un constante devenir de insultos y reclamos de que andaba "llorando por cualquier cosa" y que debía fallecer para dejar "de joder a todos".