Javier Milei alguna vez fue un adolescente que se tiraba de palomita bajo los tres palos. Después se convirtió en cantante de una banda tributo a los Rolling Stones. Más tarde llegaron la televisión, los gritos contra la "casta", el Congreso, la campaña presidencial y, finalmente, tres años de Gobierno que parecen haberle pasado por encima con una motosierra, una auditoría y varias causas judiciales.
El arquero: "Rambo" y "El Loco del Arco"
Entre los 12 y los 19 años, Milei jugó como arquero. Pasó por las inferiores de San Lorenzo y Chacarita Juniors, donde llegó a integrar la cuarta división. Sus excompañeros lo recordaban como un jugador temperamental, histriónico y sacado, con dos apodos que ya anticipaban la criatura política que vendría: "Rambo" y "El Loco del Arco". Admiraba al Pato Fillol y dejó el fútbol cerca de 1989 para dedicarse a la Economía.
El rockstar que todavía no conocía la motosierra
Antes de encerrarse con Adam Smith y la Escuela Austríaca, Milei se puso en la piel de Mick Jagger en una bandita tributo a los Rolling Stones. Años después resumió aquella combinación de personalidades: "Cuando me ves en la televisión, se ven tres cosas: un tipo aguerrido, propio del carácter del arquero; alguien histriónico, como un cantante de rock; y un tipo que sabe de economía".
El mediático opositor a Alberto Fernández
Durante la pandemia y el gobierno de Alberto Fernández, Milei encontró en la televisión y las redes el escenario ideal para construir su personaje de outsider. En 2019 anunció su afiliación al Partido Libertario y, en 2020, comenzó a instalar su candidatura a diputado mientras acumulaba seguidores a fuerza de insultos, denuncias contra la "casta" y promesas de dinamitar el sistema.
El diputado que llegó con 17%
En las elecciones de 2021 obtuvo el 17% de los votos por la Ciudad de Buenos Aires y asumió como diputado nacional el 10 de diciembre. Fue su primer cargo estatal. Allí empezó a cambiar el arco por el recinto: menos guantes, más gritos; menos pelotas, más enemigos imaginarios. Desde 2022 repitió que quería ser Presidente y en 2023 lanzó su candidatura junto a Victoria Villarruel.
El candidato que llegó con Villarruel
En las elecciones generales del 22 de octubre de 2023, Milei obtuvo 8.034.990 votos, el 29,9%, y quedó segundo detrás de Sergio Massa. El balotaje del 19 de noviembre lo llevó a la Casa Rosada y al sillón de Rivadavia de la mano de Victoria Villarruel. En campaña todavía aparecía como una figura histérica, desafiante y de pocos modales pero... La política aún no le había cobrado la factura completa.
Primer año de Gobierno: alimentos retenidos y aumento "por error"
El primer año estuvo marcado por el escándalo de los alimentos almacenados en depósitos de Capital Humano, de su ministra amiga Sandra Pettovello; las denuncias por convenios con la Organización de Estados Iberoamericanos y la salida de funcionarios del área. También apareció el aumento salarial del 48% para Milei y sus ministros, aplicado mediante el Decreto 206/24 y luego presentado como "un error" que terminó con el despido de Omar Yasin.
A eso se sumaron los cuestionamientos por los viajes presidenciales al exterior y ya parecía mínimamente confunda la movilidad social de Manuel Adorni y su familia con la contratación de su hermano Francisco. Milei ya no era el arquero de Chacarita: empezaba a parecer un hombre que atajaba problemas con la cara.
Segundo año: $LIBRA, ANDIS, créditos VIP y champagne
El segundo año llegó con la promoción presidencial de la criptomoneda $LIBRA, cuyo derrumbe perjudicó a miles de inversores y derivó en investigaciones judiciales. Después estalló el caso ANDIS, con audios atribuidos a Diego Spagnuolo y la frase "el tres por ciento para Karina", que salpicó a la hermana del Presidente.
También se investigaron créditos millonarios del Banco Nación para funcionarios, los audios de Mauricio Novelli sobre reuniones en el Four Seasons, los vuelos privados de Adorni y las denuncias por la supuesta venta de candidaturas en la provincia de Buenos Aires por parte de Sebastián Pareja. La estética rockstar empezaba a mutar en una mezcla de expediente judicial, internas y resaca de poder.
Tercer año: gabinete en crisis y el caso Cerimedo
En 2026, la salida de Manuel Adorni y su reemplazo por Diego Santilli expusieron la crisis interna del Gobierno. También surgieron denuncias sobre fondos viales e hídricos, con acusaciones de desvío de recursos públicos que deberán ser investigadas judicialmente.
El caso más explosivo fue el de Fernando Cerimedo, ex asesor y estratega digital cercano a Milei, detenido en Bolivia y acusado por el ataque contra su expareja Nadia Beller. La causa internacional volvió a poner bajo la lupa los vínculos políticos, empresariales y comunicacionales del entorno presidencial.
En sus últimas apariciones públicas, Milei fue observado con una postura más rígida, una espalda visiblemente exigida y un aspecto muy distinto al del candidato que saltaba, gritaba y convertía cada escenario en una tribuna. Él mismo explicó que tiene dos hernias de disco: "Tengo dos hernias de disco en la cuarta y la quinta que son propias del exceso de entrenamiento en la época en la que jugaba al fútbol y tengo un problema con las cervicales".
Así se puede observar el contraste político: aquel arquero apodado "Rambo" terminó defendiendo un Gobierno atravesado por denuncias, renuncias, internas, caída de imagen y causas judiciales. La política le pegó una cachetada. Le dejó la cara desordenada, la espalda dañada y una expresión de quien mira el marcador y descubre que al partido le quedan pocos minutos. Del rockstar al Presidente, Javier Milei pasó de cantar "contra el sistema" a administrar un poder que cada vez se parece más a una banda conformada por lo más rancio de la casta política.