La demora de Manuel Adorni en presentar su declaración jurada patrimonial se convirtió en un nuevo foco de tensión para el Gobierno de Javier Milei. Aunque el jefe de Gabinete asegura que hará pública la documentación antes del 15 de junio, las sucesivas postergaciones y las explicaciones cambiantes profundizan los interrogantes sobre una situación que ya escaló al plano judicial.
La presentación, que debía servir para despejar las dudas sobre el crecimiento patrimonial del funcionario y el financiamiento de distintos viajes realizados desde que ocupa cargos públicos, se transformó en una fuente constante de desgaste para la administración libertaria. Mientras la investigación por presunto enriquecimiento ilícito avanza en los tribunales, en Balcarce 50 admiten que el documento será observado con lupa tanto por la Justicia como por la opinión pública.
El contexto político tampoco ayuda. La causa se desarrolla en paralelo a una feroz interna dentro del oficialismo, marcada por las disputas entre el asesor presidencial Santiago Caputo y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. A eso se suma la presión de sectores propios que comenzaron a reclamar definiciones más rápidas para evitar que el tema siga erosionando la imagen del Gobierno.
Entre quienes más se diferenciaron aparece Patricia Bullrich. La senadora fue una de las primeras figuras del oficialismo en exigir públicamente que Adorni adelantara la presentación de su declaración jurada. Desde Mendoza, luego de presentar su propia documentación, sostuvo: "Démosle tiempo, dijo que la va a presentar el día 15. Es tema terminado, con decir las cosas una vez alcanza, su responsabilidad como funcionario es presentarla".
La intervención de Bullrich no cayó bien en todos los sectores libertarios. De hecho, desde el entorno presidencial interpretaron sus declaraciones como una forma de tomar distancia del funcionario y posicionarse como una referencia de transparencia dentro del espacio. La maniobra abrió una nueva grieta en el corazón del oficialismo, donde algunos observan a la legisladora intentando construir el perfil de una "mileista coherente" frente a los problemas que atraviesa la gestión.
El propio Javier Milei salió hace un mes a respaldar a su jefe de Gabinete y aseguró que la documentación estaba prácticamente terminada. "Patricia lo está spoileando a Manuel. Manuel ya tiene todas las cosas listas y estaba por presentar los números por adelantado. Hay una fecha en la cual se hacen las presentaciones y Manuel decidió, por las estupideces que se debaten públicamente, de gente que ni siquiera sabe sumar y restar...", afirmó el Presidente durante una entrevista televisiva.
Y agregó:" Manuel de hecho estaba en eso. Así que lo que hizo Patricia fue spoilear lo que efectivamente va a suceder, que Manuel tiene ya los números. Los tiene, eso no es un problema. Está hablando para poder presentarlos antes y que se terminen todas estas fantasías y mentiras". Sin embargo, un mes después de aquellas declaraciones, la prometida presentación sigue sin concretarse.
El contraste entre la seguridad exhibida por Milei y la ausencia del documento alimentó nuevas especulaciones dentro y fuera del Gobierno. Las explicaciones sobre la demora son variadas. Cerca de Adorni sostienen que prefirió esperar el avance de las medidas judiciales para no interferir en la investigación y conocer con precisión qué aspectos de su patrimonio deberá justificar. Otras versiones indican que buscó evitar quedar atrapado en las disputas internas que atraviesan al oficialismo.
En los pasillos de la Casa Rosada también circulan hipótesis más incómodas. Algunas fuentes deslizan que parte de las demoras estaría vinculada a dificultades para justificar determinados montos patrimoniales, especialmente aquellos relacionados con inversiones en criptomonedas. La versión no fue confirmada oficialmente, pero refleja el clima de incertidumbre que rodea al expediente.
Mientras tanto, el Gobierno parece aferrarse a un factor externo para intentar descomprimir la situación: el inicio del Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá. En distintos despachos oficiales reconocen que la competencia deportiva podría ayudar a desplazar el foco mediático de una agenda cargada de conflictos políticos y judiciales. La coincidencia temporal resulta llamativa. Si finalmente Adorni cumple con su promesa y presenta la documentación antes del 15 de junio, el acto ocurrirá prácticamente en simultáneo con el comienzo de la Copa del Mundo.
En la Casa Rosada nadie admite una estrategia deliberada, pero pocos desconocen que la atención pública estará concentrada en la Selección Argentina de Lionel Scaloni. El problema para el oficialismo es que la declaración jurada difícilmente cierre la discusión. El documento deberá explicar el origen de los fondos utilizados para distintos viajes, entre ellos el traslado de su esposa, Bettina Angeletti, en una delegación oficial a Estados Unidos y el vuelo privado a Punta del Este que sigue siendo investigado como presuntas dádivas. Por eso, incluso entre quienes respaldan al funcionario existe una certeza: la declaración jurada podrá servir para evitar una eventual imputación por enriquecimiento ilícito, pero difícilmente alcance para revertir el daño político acumulado durante estos meses.