La titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, elogió la "disciplina fiscal" de la Argentina, mientras que también redujo de manera notoria las expectativas de crecimiento del país, tras reunirse con el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, y el presidente del Banco Central de la República (BCRA), Santiago Bausili, en la reunión anual del organismo que se realizó en la ciudad tailandesa de Bangkok.
El balance de Georgieva es un estímulo para el Gobierno, que se encuentra a la espera de un desembolso previsto de US$ 869 millones, el cual todavía no fue aprobado. Sin embargo, los vencimientos que vienen, de US$ 865 millones en noviembre y US$ 340 millones en diciembre, dejan chica esa cifra y dejan al país en un escenario de mayor dependencia.
"Excelente reunión con el ministro Caputo y el presidente del BCRA, Bausili. Damos la bienvenida a las mejoras en los fundamentos económicos y la resiliencia, anclados en la disciplina fiscal mientras muchos países luchan con altos déficits. Nuestros equipos están trabajando estrechamente para finalizar las discusiones de la tercera revisión", escribió Georgieva en su cuenta de X (ex Twitter).
La publicación fue respaldada por Caputo en la misma red social, en un posteo en el cual agradeció "el apoyo continuo y confianza" por parte del FMI. "Recorrimos todos los temas, internos y externos. Kristalina fue muy elogiosa en particular de la disciplina fiscal, a la que calificó como ejemplar en el mundo, a pesar de los shocks globales. Los equipos seguirán trabajando para finalizar la tercera revisión", amplió el ministro desde su cuenta.
Horas antes de la reunión, el organismo ya había publicado el último Panorama Económico Mundial (WEO, por sus siglas en inglés), en el cual habían reconocido que las expectativas de crecimiento de Argentina no iban a ser las esperados de 3,5%, sino que habían pasado a ser del 2,1%, lo que implica un descenso crucial de 1,4%.
Los elogios del Fondo también tienen su correlato en estas expectativas. Es que, la subjetividad del organismo a la hora de catalogar al obediente gobierno argentino, supera los pronósticos de la gran mayoría de consultoras e índices que miden el crecimiento del país. En ese sentido, ni el panorama más optimista supera el 1,5% de crecimiento, una cifra que más que duplica el 3,5% que habían confirmado hace unos meses.
Al mismo tiempo, el respaldo del FMI a la economía argentina se mantendrá más allá de estas desviaciones registradas y continuará con un sendero de actualización de metas hasta fin de año. En el medio llegarán las definiciones alrededor de los lineamientos de la tercera revisión, y el desvío de 500.000 millones de pesos en la meta de superávit fiscal del primer semestre. Un "permitido" para la gestión que llevó más profundo el ajuste que pregonan en todos los países en los que intervienen.