En menos de un día, la represión a estudiantes en el Palacio Pizzurno pasó a un segundo plano. En las redes oficialistas el tema dejó de ser la Ley de Financiamiento Universitario incumplida y pasó a ser un diputado de la oposición. El elegido fue Itai Hagman, de Unión por la Patria. La escalada empezó con un periodista y terminó con Javier Milei repartiendo insultos.
Las señales de alerta son conocidas: una acusación falsa, una desmentida que no alcanza y un Presidente que eleva el tono. Así, el reclamo que llevó a un centenar de estudiantes a sentarse en el piso de la Secretaría de Educación queda fuera de la conversación.
El disparador fue un posteo de Jonatan Viale en X. El periodista afín al Gobierno, subió una foto del legislador con este texto: "Itai Hagman, un diputado nacional tomando un edificio público. En cualquier país normal es motivo de expulsión inmediata del Congreso".
El problema es que Hagman no estaba adentro. Junto a su compañera de bancada Lucía Cámpora, acompañó la protesta desde la vereda. Cuando la Policía Federal amenazó con sacar a los estudiantes por la fuerza, ambos intentaron hablar con el jefe del operativo para negociar una salida pacífica.
El diputado contestó con ironía y pidió una rectificación: "Hola Jonatan. No participé de la protesta ni entré al edificio en ningún momento. Me acerqué cuando me avisaron que estaban por reprimir a los estudiantes y que los estaban amenazando dentro del edificio. Imagino que vas a rectificar la desinformación que acabás de difundir en redes. ¿Me avisás cuando lo hayas hecho, porfa? La próxima, podrías laburar de periodista y chequear antes de publicar algo falso y sugerir la expulsión de un diputado. Abrazo".
En vez de que el tema se apagara, intervino el Presidente. Milei publicó un mensaje en el que presentó la protesta como prueba de lo que enfrenta su gobierno. Y apuntó contra quienes le piden moderación: "Esto es lo que tenemos en frente. Y después hay que bancarse que nos vengan a limar los imbéciles cobardes de los buenos modales que ante estos eventos se orinan los pantalones (los Saguier de la vida y su pasquín zurdito; al menos, lo de P12 es más digno)... CIAO!".
Los insultos no fueron solo para la oposición. Milei también se los dedicó a sus críticos y, con nombre propio, a la familia Saguier, dueña de La Nación, con quien viene cruzándose en los últimos días. Así, la escalada sumó a un periodista que acusó, a un diputado que desmintió y a un Presidente que convirtió el episodio en una nueva pelea con la prensa.
Lo que pasó adentro del Pizzurno
Lejos de la pelea en redes, lo que ocurrió el miércoles muestra otra cosa. Los estudiantes definieron la sentada como pacífica y como un último recurso. Valentina Bär Larralde, presidenta del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras de la UBA, lo explicó así: "Ya marchamos, ya hicimos clases públicas, cortamos las calles, presentamos petitorios, el congreso ya se posicionó y la justicia ya sentenció".
El secretario de Educación, Carlos Torrendell, aceptó recibir a una delegación -luego de llamar a las fuerzas represivas comandadas por Alejandra Monteoliva- pero la reunión casi no existió. "Torrendell nos tomó el pelo. Se sentó y a los tres minutos lo llamó Sandra Pettovello y le dijo que se tenía que ir, que con nosotros no podía ni hablar de negociar", relató Agostina Olivera, estudiante de Trabajo Social.
En su lugar apareció el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez. Según Olivera: "Vino, grabó un reel de Instagram y nos gritó que esto era un delirio, que no podíamos estar acá y nos tenemos que ir". Afuera llovía y crecía la presión policial. Finalmente, los efectivos abrieron un pasillo y los estudiantes salieron cantando el himno. Cuando llegó un camión hidrante, se desconcentraron por la plaza.
Mientras la discusión gira en torno a Hagman, los números de la crisis universitaria siguen sin respuesta. Según las casas de estudio:
- Reclaman una recomposición salarial del 33,4%. El Gobierno ofreció un 3% para septiembre y otro 3% para octubre
- Piden un 20% de actualización para gastos de funcionamiento
- Aseguran que no recibieron los $50.000 millones para hospitales universitarios
- El Presupuesto 2027 oficial prevé unos $7,349 billones para el sector, cuando el Consejo Interuniversitario Nacional calcula que necesita $11 billones.
Todo esto con una ley votada por el Congreso, un veto rechazado y un fallo judicial que ordena cumplirla. La próxima parada es el 15 de octubre, con una nueva Marcha Federal Universitaria.