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Rumbo al 12 de mayo

"Angustia y desesperación": la salud pública pende de un hilo y la motosierra de Milei no para

Héctor Ortiz, enfermero y delegado del Hospital Durand denuncia la desidia como política de Estado.

07 Mayo de 2026 14:05
Javier Milei

La situación en los hospitales públicos a lo largo ya  lo ancho del país llegó a un punto crítico y nadie lo puede negar. La desfinanciación y los recortes con la motosierra a las partidas presupuestarias en salud y educación, impulsados por las políticas del gobierno nacional generan un estado de emergencia que afecta tanto a trabajadores como a pacientes. 

Es en este contexto en el que BigBang dialogó con Héctor Ortiz, enfermero y delegado del Hospital Durand, quien describe con crudeza el panorama actual: "El problema tiene dos aristas: lo edilicio y lo económico. Los hospitales vienen en caída hace muchos años en la ciudad con el gobierno de (Mauricio) Macri, de (Horacio) Larreta, y vuelta a Macri, con salarios bajísimos".

Hospital Durand

En un contexto donde el sistema de salud pública opera al límite de su capacidad, Ortiz detalla las condiciones laborales precarias que enfrentan los empleados: "En el caso de un licenciado en enfermería, no llega al 1.000.000 de pesos. Un médico residente estará en 1.002.000. Un administrativo, un empleado de servicios generales no superan el 1.000.000 de pesos. La verdad que es terrible. Estamos hablando de la Ciudad, el tercer presupuesto más alto del país", dijo dejando en evidencia una realidad alarmante e insostenible: los salarios no alcanzan para cubrir las necesidades básicas, obligando a muchos trabajadores a tomar dos o hasta tres trabajos para sobrevivir.

Claro que la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades del gobierno de Javier Milei profundiza la crisis porque a pesar de que se destinó una partida anual de 80.000 millones de pesos para los hospitales universitarios, el gobierno nacional no transfirió los fondos correspondientes a los primeros cuatro meses del año, acumulando una deuda de 20.000 millones de pesos; estos recursos son esenciales para adquirir insumos, realizar mantenimiento y garantizar servicios básicos.

Héctor Ortiz, enfermero del Hospital Durand

Ortiz señala que esta desinversión no es nueva, pero se intensificó en estos casi tres años de gobierno de la gestión de La Libertad Avanza: "Nosotros lo venimos padeciendo también, no de la manera tan brutal como ahora, pero venimos viendo que nos fueron sacando temas tan importantes como el recurso humano que no se recupera", dijo y agregó que a pesar de las protestas y reclamos, las soluciones ofrecidas por las autoridades son insuficientes y temporales: "Lo que vemos a veces es que, en base a la protesta, hay cosas que se van resolviendo, pero tapando agujeros, como diciendo: 'Bueno, ahí les arreglamos esto, no salgan a la calle'".

El delegado del Durand también critica el modelo de gestión del ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, a quien acusa de priorizar intereses del sector privado sobre las necesidades del sistema público: "Es un hombre que viene del Hospital Italiano, donde la enfermedad es un negocio. Empresas de negocios donde es mejor hacer un estudio que sale caro -tal vez sin necesitarlo- por una cuestión de costos y además brindar una hotelería".

Javier Milei elige la motosierra

Pero hay un punto importante que tiene que ver con el impacto de esta crisis que si bien recae sobre los trabajadores de la salud, también lo hace sobre los pacientes que acuden a los hospitales públicos en busca de atención y, sobre esto, Ortiz describe un panorama desolador: "La realidad es de angustia, de agresión, de desesperación con ciudadanos que quieren operarse, que quieren tener medicamentos, que quieren tener un hospital que medianamente les brinde las necesidades más importantes", dijo y expresó que en los hospitales públicos no hay calefacción, ni aire acondicionado en muchos casos, con sistemas informáticos obsoletos y una escasez crítica de personal médico y técnico, los pacientes sufren las consecuencias directas del desfinanciamiento.

La situación también afecta profundamente a los trabajadores: "Mis colegas están agotadísimos", confiesa Ortiz y sigue: "De las 24 horas pueden llegar a estar trabajando 18 horas. Algunos tienen hasta tres trabajos o se van de una guardia a otra. La verdad es que es terrible la vida del personal de salud", explica el trabajador de la salud que, en esa línea explica que la consecuencia más tangibles es que también baja la calidad del servicio que pueden ofrecer a los pacientes.

"La casta no es salud"

Ahora la verdad se verá en las calles: es que ante este panorama desolador, los trabajadores de la salud decidieron -una vez más- alzar la voz y unirse a la marcha de estudiantes universitarios el próximo martes 12 de mayo donde convoca la Universidad de Buenos Aires (UBA), que reclama una actualización salarial para docentes y no docentes, así como mayor presupuesto para la educación superior.

Ortiz hizo hincapié en la importancia de unir fuerzas: "Nosotros seguimos trabajando en la agrupación Hospitales de la Ciudad. Estamos planteando medidas de fuerza y sumarnos el martes 12 con los docentes para plantear que no es solamente un problema con la educación, sino con la salud y con todo lo que tiene que ver con organismos del Estado". Además, denuncia la persecución política hacia los trabajadores que se atreven a protestar: "Yo he sido cesanteado en su momento por este Gobierno de la Ciudad... por reclamar, por protestar, por salir con los trabajadores a la calle".

Macha universitaria

Lo cierto es que la situación es insostenible: "Nada más que en el Durán hay como 1.000 a 1.500 cirugías esperando que se resuelvan hace años, y en algunos casos se mueren esperando por esa intervención", lamenta y completa: "Hoy gobierna un presidente que realmente está haciendo un desastre con la vida de los trabajadores del Estado... Y los Macri, los Larreta están haciendo lo mismo en forma más solapada en la ciudad", afirma Héctor Ortiz con contundencia.