La represión ejercida por el gobierno de La Libertad Avanza contra manifestantes de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) fue debastadora. La protesta, que tuvo lugar en la colectora de la General Paz, fue brutalmente desalojada por la Policía de la Ciudad, dejando como saldo varios heridos entre manifestantes y funcionarios de la provincia de Buenos Aires.
El principal reclamo de los trabajadores se centró en el cierre masivo de pequeñas y medianas empresas (PyMes) a lo largo y a lo ancho de Argentina, una problemática que ya acumula el número de 25.000 cierres desde el inicio de la gestión de Milei.
Lo más preocupante de este fenómeno que golpea al sector empresarial son la cantidad de familias trabajadores que quedaron en la calle, profundizando la crisis económica y social. Es por eso que la concentración, que comenzó a las 10 de la mañana, fue convocada por diversas organizaciones gremiales, empresarios y representantes del INTI, además del ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, quien también quedó atrapado en medio de la represión.
La situación se tornó violenta cuando un grupo de 200 manifestantes intentó avanzar sobre la colectora de la General Paz en dirección al Riachuelo. Allí, las fuerzas policiales intervinieron con gases lacrimógenos y enfrentamientos cuerpo a cuerpo,dejando varios heridos.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, expresó su indignación ante los hechos: "En la pandemia se perdieron 140 mil puestos de trabajo y solamente en los últimos dos años se destruyeron más de 300 mil puestos de empleo registrados, y la capacidad industrial instalada durante la pandemia rondaba entre el 55 y el 60 por ciento, y ahora es menor al 50 por ciento. El futuro de la Argentina con este Gobierno es un futuro negro".
"Tenemos que empezar a pensar en el día después de Milei sabiendo que nos van a dejar tierra arrasada. Por estos días, el Gobierno atraviesa una grave crisis y nosotros debemos seguir en la calle para ponerle fin a tanto sufrimiento de la gente", añadió Aguiar.
Mientras tanto, los registros oficiales confirman una caída sostenida en la cantidad de empresas registradas durante los últimos 17 meses, lo que agrava aún más el panorama para miles de familias argentinas.