En medio de las denuncias judiciales y las polémicas por sus viajes y su patrimonio, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó en el centro de una tormenta política que empieza a generar ruido incluso fuera de la oposición. El periodista Nelson Castro advirtió sobre el impacto del caso y apuntó directamente contra el Gobierno. "El costo político es fuerte para el gobierno. Es realmente muy impactante", sostuvo Castro, al analizar la situación que rodea al funcionario.
En esa línea, trazó un paralelismo incómodo para el oficialismo: "Hace acordar mucho al caso Espert, pese a que era diferente y demás, pero en cuanto a estos apoyos de personas que en otras circunstancias...". El periodista fue más allá y puso el foco en lo que consideró una doble vara discursiva: "Si esto hubiera pasado con el kirchnerismo, ¿qué estaría diciendo acá Manuel Adorni, Milei, además de nosotros? Tiene que irse".
Las declaraciones llegan en un contexto en el que Adorni busca contener el impacto político de las denuncias. En conferencia de prensa, el funcionario aseguró: "No tengo nada que esconder. Estamos poniendo a disposición de la justicia y los organismos de control toda la información que necesiten". Además, defendió la gestión libertaria al afirmar que "ningún otro Gobierno sostuvo una vara tan alta como la nuestra".
También rechazó las críticas al considerar que forman parte de una ofensiva política: "Esto, claramente, es una operación contra el Gobierno". El jefe de Gabinete también intentó despegarse de las acusaciones vinculadas a su patrimonio y a los viajes cuestionados, entre ellos uno a Nueva York y otro a Punta del Este en avión privado. Sobre este último, fue tajante: "Fueron vacaciones con mis hijos (...) es un tema estrictamente familiar".
En cuanto a las versiones sobre propiedades no declaradas, respondió: "Todo lo que tiene que estar declarado está declarado", y desestimó las denuncias como "barbaridades". Sin embargo, el argumento de la transparencia choca con el avance de causas judiciales y con un clima político cada vez más enrarecido. Adorni incluso evitó dar detalles sobre su situación patrimonial al señalar que podría "interferir en esa investigación judicial". A pesar de la presión, el funcionario descartó cualquier posibilidad de renuncia y alineó su postura con la del presidente Javier Milei: "El presidente no tiene que pedirle la renuncia, ni tampoco él presentarla".