En una jornada cargada de tensión en los tribunales de Comodoro Py, la ex presidenta Cristina Kirchner volvió a colocar al Poder Judicial en el centro de la escena política al calificar como "mafiosa" la investigación de la causa conocida como Cuadernos de las coimas, en la que está acusada de liderar una asociación ilícita. "Estamos ante un estadio superior porque fraguan las pruebas que son no lo son para detener una persona", lanzó durante su declaración ante el Tribunal Oral Federal 7, en un discurso de casi una hora en el que evitó responder preguntas y optó por un fuerte posicionamiento político.
La ex mandataria no ahorró críticas y apuntó directamente contra el fallecido juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli: "Estamos ante una causa donde el juez Bonadio y el fiscal Stornelli son directamente mafiosos". Sentada en el banquillo de los acusados, Cristina insistió en que el proceso en su contra forma parte de una persecución política. "Es una causa de persecución política", afirmó, y fue más allá al sostener que "ya no se trata de jueces que no son imparciales, estamos ante prácticas mafiosas de jueces y fiscales".
En esa línea, denunció un supuesto entramado de presiones sobre empresarios para que declararan en su contra. "Metían presa gente para que dijeran que yo era la responsable de todo", aseguró, al tiempo que cuestionó el uso de la figura del arrepentido: "Tuvieron un manejo criminal de la figura del arrepentido". Las críticas también alcanzaron el corazón probatorio del expediente. Su abogado, Carlos Beraldi, sostuvo que los cuadernos que dieron origen a la causa "fueron manipulados" y que las declaraciones de los imputados colaboradores se obtuvieron bajo extorsión.
A lo largo de su exposición, la ex presidenta insistió en desacreditar el proceso judicial. "Me parece sinceramente un gran disparate esta causa", afirmó, y advirtió sobre lo que considera un fallo ya definido de antemano: "Cuando veo lo que dicen y se sigue adelante con el juicio, veo que la sentencia ya está escrita". Incluso trazó un paralelismo con la causa Vialidad -por la que cumple una condena de seis años de prisión domiciliaria- y sostuvo que el expediente Cuadernos representa un salto cualitativo en su contra: "Vialidad es un poroto al lado de esto".
En uno de los pasajes más contundentes, lanzó una advertencia que resonó en la sala: "Con este Poder Judicial me puedo morir presa". La audiencia también estuvo marcada por cruces con los jueces del tribunal, integrado por Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli. Desde el inicio, la exmandataria mostró incomodidad ante las preguntas formales de identificación y respondió con ironía. "No voy a formar parte de este circo", dijo al justificar su negativa a contestar preguntas sobre los cargos. El clima político se trasladó también al exterior y a la sala: militantes y dirigentes la acompañaron.
Sin ir más lejos, hubo aplausos durante su intervención y consignas en su apoyo, mientras la causa avanzaba en paralelo con un fuerte componente de disputa pública. Cristina Kirchner también apuntó contra el presidente Javier Milei, a quien acusó de interferir en el Poder Judicial. Recordó que el mandatario anunció en la Asamblea Legislativa que ella "iba a seguir presa" y cuestionó: "Más violatorio de la Constitución Nacional no hay". Para la ex mandataria, ese tipo de declaraciones refuerzan su denuncia de falta de independencia judicial y de una supuesta articulación entre política y tribunales.
Durante otro tramo de su declaración por la Causa Cuadernos en Comodoro Py, Cristina disparó: "Le pedían plata a la gente para sacarla, le pedían plata para no incluirla en la causa, donde además metían presa gente para que dijera que yo era la responsable de todo, y de no se sabe de qué, porque también debo decir que me tocó desde el 6 de noviembre, hasta que me enfermé en diciembre, escuchar que era responsable o que había recibido 203 casos de cohecho, coimas, primero, dónde, cuándo, cómo, quién la recibió, yo, de quién, cuándo, cómo, cuánto, pero además dónde está toda esa plata".
Y sentenció: "Me dieron vuelta en esta causa mi casa de Río Gallegos, mi departamento en Juncal y Uruguay, y me rompieron la casa de Calafate, no voy a hacer mención de algún otro fiscal que anduvo con excavadoras buscando plata por la Patagonia, haciendo pozos y buscando plata por la Patagonia. Ustedes saben cómo vivo yo, cómo viven mis hijos. A ver, ¿qué es esto de que se robó un PBI y que se robó miles de millones? Pero miren, si me hubiera robado miles de millones no estaría sentada acá. ¿Sabe qué? No estaría sentada acá seguramente, sobre todo teniendo en cuenta ciertos funcionamientos del Poder Judicial y de la Justicia, lamentablemente, en la Argentina".
El Tribunal Oral Federal 7 deberá ahora resolver los planteos preliminares, entre ellos el pedido de nulidad presentado por la defensa, mientras continúa el cronograma de indagatorias que incluye a otros exfuncionarios como Julio De Vido. La causa investiga una presunta red de sobornos en la obra pública entre 2003 y 2015, con más de 200 hechos de cohecho atribuidos y decenas de empresarios y exfuncionarios involucrados.