Las campañas políticas en Lanús fueron mucho más allá de lo que alguien se podía imaginar: Diego Kravetz, número dos de la SIDE, abrirá una academia de defensa personal en el corazón del distrito donde quiere volver a competir por la intendencia. Suena a entrenamiento para espías, pero la propuesta que promociona ofrece técnicas de defensa personal, jiu-jitsu, boxeo y preparación física. La primera clase estará a cargo del mismísimo Kravetz.
"Anotate en el día que te quede más cómodo y empezá a formar parte de la Academia de Defensa Personal Diego Kravetz", anuncia la institución en sus redes. Las clases serán los lunes, miércoles y viernes, de 19 a 20 y, según indicaron desde el gimnasio, ya recibieron más de 100 consultas y empezarán con 25 participantes.
Kravetz promocionó el proyecto con un video vestido de negro, el apellido estampado en la espalda y un puño gigantesco -para que no queden dudas- como emblema. Quienes impulsan la academia explican que la idea es "formar personas que justamente no sean violentas, que no busquen pelea en la calle, pero que sí estén preparadas para enfrentar situaciones de máximo estrés". El exsecretario de Seguridad porteño, aseguran, practicó taekwondo durante más de 15 años y defensa personal durante una década.
La iniciativa también tiene una ubicación cargada de simbolismo: funciona sobre la avenida Manuel Quindimil, en el distrito bonaerense estrechamente asociado al peronismo. El nombre de la calle homenajea al histórico intendente que gobernó Lanús entre 1983 y 2007. Allí desembarca Kravetz, que fue legislador porteño por el peronismo, luego pasó al PRO y construyó su carrera en la política de la Ciudad antes de volver a probar suerte en el sur del conurbano.
Tras alejarse del kirchnerismo —según explicó en distintas ocasiones, por diferencias vinculadas a la "corrupción"—, Kravetz ocupó distintos cargos porteños y luego trabajó junto a Néstor Grindetti en Lanús. Fue jefe de Gabinete y quedó a cargo del área de Seguridad; durante la licencia de Grindetti, también ejerció como intendente interino.
En 2023 enfrentó al camporista Julián Álvarez y perdió la intendencia: Kravetz obtuvo el 34,77% de los votos y Álvarez ganó con el 44,61%. La fuga de votos hacia La Libertad Avanza contribuyó a la derrota del PRO, después de ocho años de gestión municipal. Ahora, con el PRO aliado al espacio libertario, Kravetz busca revancha y un papel más protagónico en la política bonaerense.
Las elecciones recientes dejaron un terreno complejo ya que en los comicios bonaerenses desdoblados del año pasado, el peronismo se impuso en Lanús con el 49,36%, frente al 32,15% de La Libertad Avanza. Un mes después, en la elección nacional, la diferencia se achicó: el peronismo obtuvo el 45% y los libertarios, el 36,88%. Todavía ronda como una duda fantasmagórica si el gobernador Axel Kicillof volverá a desdoblar la elección provincial.
Por ahora, Diego Kravetz abre una academia, dirige la primera clase y se instala en el distrito que aspira a gobernar. Pero en Lanús, donde la disputa con La Cámpora se juega también en el terreno de los símbolos, el número dos de la SIDE ya empezó a marcar presencia.