Javier Milei volvió a caminar junto a Jorge Macri y, como suele ocurrir cada vez que el Presidente se desplaza frente a una cámara, las redes hicieron lo que mejor saben hacer: observar, comentar, exagerar y convertir unos metros de trayecto en una saga nacional. Ahora, según una denuncia periodística, el Gobierno habría decidido cortar el problema de raíz: si caminar genera comentarios, que nadie filme.
La periodista Nancy Pazos aseguró que la Casa Militar impartió una orden para impedir que las cámaras registren al Presidente mientras camina o se desplaza: "La Casa Militar emitió una nueva orden: está prohibido filmar al Presidente mientras camina o se desplaza", afirmó durante su programa Inteligencia Artesanal, por C5N.
El fragmento fue publicado en X el sábado 22 de agosto y superó las cien mil reproducciones. "Tal como lo escuchan. Aunque no haya salido en la tapa de Clarín", agregó Pazos, antes de plantear qué habría ocurrido si una medida semejante hubiera sido adoptada por un gobierno peronista: " Imagínense por un segundo nada más a un presidente peronista, ni digamos a Cristina, que ya sería prohibiendo que lo filmen en algún lugar", lanzó.
El archivo nacional de la caminata presidencial
La última escena que encendió los comentarios ocurrió el 17 de agosto de 2026, durante el homenaje a José de San Martín realizado en Retiro. Milei caminó junto a Jorge Macri, Karina Milei y otros funcionarios, después de diez días sin actividades públicas.
Las imágenes de su desplazamiento circularon rápidamente en redes y volvieron a poner el foco en su andar. No obstante, esos videos no permiten extraer conclusiones sobre su salud: no existe un parte médico oficial que informe una dificultad motriz ni evidencia pública que habilite un diagnóstico.
El primer antecedente de esta colección ocurrió el 9 de julio de 2024, cuando Milei ingresó a la Casa Histórica de Tucumán para la firma del Pacto de Mayo. En aquella oportunidad se viralizaron imágenes que mostraban una dificultad al caminar y luego circularon explicaciones periodísticas sobre un problema crónico de espalda que requería masajes y kinesiología.
El 14 de diciembre de 2024, durante su gira oficial por Italia, volvió a ser observado mientras caminaba después de una reunión bilateral con la premier Giorgia Meloni. En redes sociales, los usuarios señalaron la rigidez de sus movimientos y la posición de sus brazos durante el trayecto.
El 25 de mayo de 2025, el Presidente realizó la tradicional caminata de poco más de 300 metros desde la Casa Rosada hasta la Catedral Metropolitana para asistir al Tedeum. Fue acompañado por Karina Milei y los ministros de su Gabinete, en una postal institucional que terminó incorporándose también al archivo de los desplazamientos presidenciales comentados.
Y el 17 de agosto de 2026, junto a Jorge Macri, Karina Milei y otros funcionarios, volvió a caminar en público durante el homenaje a San Martín. Cinco días después aparecieron las declaraciones de Pazos sobre la supuesta orden de la Casa Militar. Coincidencia temporal, sí; prueba de una relación causal, no.
Las hernias, las zapatillas y el Presidente que dejó los zapatos
El propio Milei explicó en una entrevista con Esteban Trebucq que tiene un problema lumbar: "tengo dos hernias de disco en la cuarta y la quinta que son propias del exceso de entrenamiento en la época en la que jugaba al fútbol y tengo un problema con las cervicales", dijo.
A raíz de esa dolencia, el mandatario contó que dejó de usar zapatos de vestir y suele combinar trajes formales con zapatillas deportivas, especialmente negras. La elección también quedó registrada en enero de 2026, durante el Foro Económico Mundial de Davos, donde fue fotografiado con calzado deportivo junto a Donald Trump.
Si finalmente se confirma que las cámaras no podrán filmarlo mientras camina, el Gobierno habrá encontrado una solución singular para una dolencia comunicacional: no corregir la imagen, no explicar demasiado y directamente prohibir el registro.