El PRO decidió romper el silencio y marcar diferencias públicas con el gobierno de Javier Milei. En medio del escándalo que rodea al jefe de Gabinete Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, el partido encabezado por Mauricio Macri difundió un duro manifiesto donde cuestionó abiertamente el estilo político de La Libertad Avanza y acusó al oficialismo de actuar "con soberbia y arrogancia", además de exigirle a la sociedad "sacrificios" que sus dirigentes "no están dispuestos a hacer".
El documento, titulado "Manifiesto próximo paso", expuso el creciente malestar dentro del macrismo por la relación con el oficialismo libertario y dejó en evidencia que el vínculo político entre Macri y Milei atraviesa uno de sus momentos más delicados desde la llegada del libertario al poder. "Acompañar el cambio no es aplaudir todo. Mucho menos aplaudir lo que está mal. Apoyar el cambio es otra cosa: es decir lo que falta. Es decir la verdad, aunque duela. Es reclamar lo que se prometió y todavía no llegó. Eso es lealtad verdadera", sostuvo el PRO en el texto difundido por redes sociales.
La publicación sorprendió incluso a dirigentes importantes del partido amarillo. Según trascendió, la decisión fue tomada directamente por Mauricio Macri sin consultar previamente ni a gobernadores, ni a referentes parlamentarios, ni siquiera a la mesa ejecutiva del partido. "Es Mauricio 100%", resumieron desde el entorno del ex presidente, dejando en claro que se trató de una intervención política personal y cuidadosamente reservada.
El manifiesto apareció en un contexto especialmente sensible para el Gobierno nacional. El caso Adorni comenzó a erosionar la imagen de la Casa Rosada y generó ruido incluso dentro de sectores que venían acompañando sin demasiados reparos el programa económico libertario. Pese a las denuncias y cuestionamientos, Milei decidió ratificar a Adorni en el cargo durante la última reunión de Gabinete, una señal que dentro del PRO fue interpretada como un respaldo político total.
En ese escenario, el documento macrista lanzó una de sus frases más filosas: "El cambio tiene dos enemigos: el populismo de siempre, que promete mucho y destruye todo. Y los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer. A los dos los vamos a enfrentar". Aunque el texto evitó mencionar nombres propios, dentro del PRO nadie dudó de que las críticas apuntaban directamente al corazón del Gobierno libertario.
La tensión venía acumulándose desde hacía semanas. En el entorno de Macri todavía persiste el malestar por la cena de la Fundación Libertad realizada dos semanas atrás, cuando Milei criticó duramente la gestión económica del PRO entre 2015 y 2019 y exhibió filminas con indicadores negativos del gobierno macrista. El gesto cayó especialmente mal porque el Presidente no saludó ni mencionó a Macri durante todo su discurso, pese a que el fundador del PRO había participado previamente del evento.
A eso se sumó otro episodio cargado de simbolismo político: el saludo público de Patricia Bullrich a Mauricio Macri frente a cámaras y fotógrafos, en medio de las crecientes tensiones entre ambos sectores. Las diferencias quedaron todavía más expuestas este domingo cuando el diputado Fernando de Andreis, uno de los dirigentes más cercanos a Macri, cuestionó con dureza a Bullrich por sus permanentes cambios de espacio político.
A su vez, reclamó explicaciones rápidas sobre el patrimonio de Adorni para evitar un mayor desgaste del Gobierno. Detrás de la ofensiva del PRO también aparece una preocupación estratégica cada vez más fuerte: el temor a que el partido termine absorbido políticamente por La Libertad Avanza de cara a 2027. Durante meses, buena parte del macrismo evitó confrontar con Milei para no debilitar el respaldo social al ajuste económico.
Pero el crecimiento libertario sobre dirigentes y estructuras del PRO empezó a encender alarmas internas. Por eso el manifiesto buscó recuperar parte de la identidad histórica del partido vinculada a la gestión pública y la obra pública, en contraste con el discurso de confrontación permanente que domina a La Libertad Avanza. "El próximo paso son más rutas, más hospitales, mejor educación. Y cuidar lo que ya se logró. Y hacer lo que falta. Eso es lo que sabemos hacer", expresó el texto.
La sorpresa por el documento fue tal que incluso Jorge Macri reconoció públicamente que desconocía la existencia del manifiesto hasta minutos antes de ingresar a un estudio de televisión. "No sabía. Me enteré viniendo para acá", admitió el jefe de Gobierno porteño, confirmando el nivel de hermetismo con el que Mauricio Macri manejó toda la operación política.
Sin embargo, Jorge Macri evitó confrontar con el contenido del texto y validó parte del diagnóstico: "Creo que expresa lo que algunos argentinos sienten", sostuvo. Aunque también dejó una advertencia interna sobre el momento elegido para tensionar la relación con la Casa Rosada: "Después podremos discutir si era oportuno o no sacar un comunicado de ese tipo".