El respaldo de Estados Unidos al gobierno de Javier Milei dejó de ser un gesto diplomático para convertirse en una declaración política sin matices. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ratificó el fuerte apoyo de la administración republicana a la gestión libertaria y afirmó que el Presidente argentino "está pasando de ser un gran pensador a convertirse en un político de gran nivel", una definición que no solo celebra su liderazgo sino que blanquea el interés estratégico de Washington en el rumbo argentino.
Según el funcionario clave de Donald Trump, la Argentina pasó a ocupar un rol central en el esquema regional de Estados Unidos. Bessent aseguró que el país se transformó en la "pieza central de la estrategia de Estados Unidos para América Latina" y sostuvo que el giro político impulsado por Milei ya impactó en Paraguay, Chile y Bolivia, además de anticipar que Colombia podría seguir el mismo camino. La afirmación refuerza la idea de una política exterior alineada sin disimulos con la Casa Blanca, en un contexto de creciente disputa de influencias en la región.
El elogio no se limitó al plano internacional. Bessent destacó la transición de Milei hacia la construcción de poder interno y subrayó que "está acercándose a los gobernadores" y que "podría estar presente durante años" en el poder. Desde Washington, el mensaje parece claro: estabilidad política y continuidad de un programa económico funcional a los intereses estadounidenses.
En ese marco, el secretario del Tesoro fue más allá y acusó al kirchnerismo de intentar "causar turbulencias en el mercado" para afectar las elecciones legislativas de octubre. "Estaba muy claro, muy claro, que los kirchneristas estaban intentando provocar una alteración en el mercado para afectar la elección", sostuvo, trasladando al plano financiero la disputa política interna y justificando la intervención estadounidense como una maniobra de respaldo a un aliado.
Bessent también analizó la base social del apoyo al Presidente y afirmó que Milei logró captar a jóvenes y a los sectores más pobres, quienes -según su visión- "sufrieron bajo el kirchnerismo, bajo el peronismo". La lectura, repetida por el oficialismo, omite el impacto social del ajuste, la licuación de ingresos y el deterioro de las condiciones de vida que atraviesan precisamente esos sectores.
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue la defensa del swap de monedas acordado antes de las elecciones. Bessent definió la operación como el uso del "balance financiero de los Estados Unidos para la diplomacia" con el objetivo de ayudar a un "gran aliado" en medio de la inestabilidad. Sin embargo, fue tajante al aclarar la naturaleza del acuerdo: "Todos decían: 'Oh, le están dando a los argentinos los 20.000 millones de dólares'. No, no, no hicimos eso. Eso fue un préstamo".
Lejos de presentarlo como un gesto solidario, el funcionario remarcó que la operación resultó rentable para Washington. "Terminamos ganando dinero con la transacción", afirmó, y detalló que Argentina ya devolvió USD 2.500 millones, lo que convirtió el acuerdo en "un gran acuerdo para todos". La definición expone con crudeza el carácter financiero del respaldo: no se trata de ayuda desinteresada, sino de negocios que refuerzan la dependencia económica.
El entusiasmo de Bessent se extendió al plano de las inversiones. Aseguró que "una de las mayores compañías mineras del mundo" evalúa desembolsar entre 10.000 y 12.000 millones de dólares en Argentina, algo que —según dijo— era inviable bajo "el robo y la corrupción del gobierno de los Kirchner". En ese sentido, afirmó que el país "es ahora su principal destino de inversión", reforzando el relato de apertura irrestricta al capital extranjero.
No es la primera vez que el secretario del Tesoro elogia al mandatario argentino. Meses atrás, durante la gala del Atlantic Council, Bessent ya había celebrado el rumbo libertario y afirmó: "Gracias a su liderazgo visionario, el mundo comienza a ver a Argentina con nuevos ojos". En aquella oportunidad, Milei recibió el premio "Ciudadano Global 2025", mientras el funcionario describía un país devastado por "décadas de mala gestión" y exaltaba las reformas impulsadas por el Gobierno.
"El presidente Milei ha transformado Argentina para mejor. En lugar de una burocracia corrupta y derrochadora, la administración de Milei ha construido un Gobierno austero y eficiente que busca salvaguardar la propiedad, la libertad y la libre empresa de su pueblo", sostuvo Bessent, al tiempo que celebró el objetivo de alcanzar un superávit fiscal por tercer año consecutivo y recordó una consigna habitual del Presidente: "El equilibrio financiero es una piedra angular del crecimiento".