Mientras la Argentina atraviesa una crisis económica y social persistente, con un feroz incendio que ya arrasó más de 220 mil hectáreas en la Patagonia, el presidente Javier Milei volvió a ocupar el centro de la escena como invitado estelar de un show teatral. En Mar del Plata, el mandatario cantó junto a Fátima Florez en el Teatro Roxy, donde la humorista y ex pareja del jefe de Estado presenta su espectáculo Fátima Universal, en lo que fue la previa de su aparición en la edición de la Derecha Fest.
La jornada presidencial combinó recorridas, militancia y ensayo artístico. Milei llegó temprano al teatro, realizó una breve puesta en escena y pruebas de sonido antes del inicio de la función, y generó una fuerte expectativa en la zona. Decenas de seguidores se acercaron desde temprano al Roxy, ubicado sobre la calle San Luis al 1700, para saludarlo y sacarse fotos, en una postal que volvió a mezclar política, exposición pública y show.
Pasadas las 20.50, el Presidente arribó formalmente al teatro y fue recibido en la vereda por la propia Florez, caracterizada como uno de sus personajes, lo que desató aplausos y teléfonos en alto entre el público que hacía fila para verlos. Milei se ubicó en la platea acompañado por una comitiva reducida pero de alto perfil: su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.
Aunque durante la función se mantuvo como espectador, el desenlace estaba escrito de antemano. Cerca de las 22.35, y luego de que trascendiera que a las 14 había participado de un ensayo general, Milei subió al escenario para interpretar El Rock del Gato, de Ratones Paranoicos, micrófono en mano y vestido con una de sus habituales camperas de cuero. La sala colmada celebró el momento como si se tratara de un recital y no de la irrupción de un presidente en funciones.
"Quiero verla en el show, es como un gato siamés. Su cola arde en el risco. Espero que alguna vez, al ver sus ojos me den alguna noche de hotel", cantó Milei, mientras Florez bailaba sensualmente a su lado. Luego siguió: "En mi boca no hay control; me voy cayendo a sus pies. Las piernas son un abrigo; al menos no moriré. Si todo me sale bien, lo haré de nuevo, otra vez". El número duró poco menos de cinco minutos, suficientes para desatar vítores y el clásico cántico: "Presidente, Presidente".
Lejos de tratarse de una improvisación, la humorista había confirmado horas antes que la participación estaba planificada. "La voz le sonó espectacular", elogió Florez tras el ensayo, y explicó que la elección del tema fue del propio Milei por tratarse de "una canción de su repertorio" habitual. El episodio se inscribió dentro del denominado "Tour de la Gratitud", que incluyó caminatas por el centro de la ciudad y visitas a un complejo industrial.
Tras el abrazo final y el cierre del número musical, Florez recordó en tono cómplice que el mandatario debía retirarse rápido porque lo esperaban en la Derecha Fest. Antes de irse, Milei volvió a mezclar elogios personales con consignas políticas: "Quiero darle las gracias por permitirme estar con ella en el escenario. Es una artista fuera de serie, una persona con muchísimo talento y una gran trabajadora. Entiende el cambio, pero además de todo es una gran persona. Y gracias a todos, porque estamos haciendo a la Argentina grande nuevamente. Viva la libertad, carajo".