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Desgaste político

La crisis Adorni jaquea al Gobierno: el PRO exige su salida y la Casa Rosada apuesta al desgaste del escándalo

El Gobierno de Javier Milei intenta blindar al jefe de Gabinete y frenar una eventual interpelación en el Congreso.

17 Junio de 2026 14:58
Manuel Adorni

La situación de Manuel Adorni se transformó en una de las mayores crisis políticas que atraviesa el gobierno de Javier Milei desde su llegada al poder. Mientras el jefe de Gabinete continúa bajo investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y enfrenta crecientes cuestionamientos por el exponencial aumento de su patrimonio, la Casa Rosada se esfuerza por sostenerlo en el cargo y evitar que el escándalo termine convirtiéndose en una derrota institucional.

La "copa fantasma" de Adorni

Lejos de contemplar una salida anticipada o un pedido de licencia, el entorno de Adorni insiste en que la polémica perderá intensidad con el paso de las semanas. "Están tirando todo al asador, pero no hay nada. Hay que entender que el Presidente banca, que esto va a pasar y todo volverá a la normalidad con los cambios que haya que hacer", afirmó una fuente cercana al funcionario.

Sin embargo, el optimismo que intentan transmitir desde la Jefatura de Gabinete contrasta con el clima de creciente inquietud que se percibe dentro del oficialismo. El caso lleva tres meses ocupando espacio en la agenda mediática y política, y ya no sólo genera cuestionamientos de la oposición sino también de sectores que hasta ahora habían sido aliados fundamentales del Gobierno.

La preocupación es tal que en Balcarce 50 reconocen que ni siquiera el Mundial de 2026 logró desplazar completamente el tema del debate público. "Ya nadie le cree. El Mundial tapa todos los temas menos este. La gente habla del partido y del 'pendrive' de Adorni", admitió un legislador. Consciente del riesgo político que implica el avance de la controversia, el oficialismo decidió acelerar una estrategia defensiva. 

Patricia Bullrich sopló las velitas en la reunión de la mesa chica de La Libertad Avanza, mientras Adorni tambalea con sus críticas.

El primer objetivo es evitar que prospere el pedido de interpelación impulsado por la oposición en el Congreso. Para eso, el Gobierno confirmó que Adorni concurrirá el próximo 2 de julio al Senado para presentar su informe de gestión, una maniobra que busca descomprimir las presiones parlamentarias y ganar tiempo. En paralelo, se conformó un esquema político informal integrado por figuras clave del oficialismo, entre ellas Patricia Bullrich, Diego Santilli, Martín Menem, Eduardo "Lule" Menem e Ignacio Devitt, con la misión de bloquear cualquier intento de avanzar con una moción de censura o una remoción del funcionario.

Pero el principal problema para Milei ya no parece provenir exclusivamente del kirchnerismo o de la oposición tradicional. La ofensiva más dura comenzó a llegar desde el PRO, espacio que acompañó gran parte de las iniciativas del Gobierno durante los primeros años de gestión y que ahora tomó distancia frente al escándalo. Fernando De Andreis, secretario general del PRO y uno de los dirigentes más cercanos a Mauricio Macri, fue contundente al reclamar la salida inmediata del jefe de Gabinete. "El daño que le está haciendo Adorni a la figura del Presidente y al Gobierno es infinito. No descartamos avanzar con la interpelación", sostuvo.

Y fue aún más lejos al señalar que "no debería pasar un día más en el cargo". Según De Andreis, el problema excede las explicaciones que brindó el funcionario sobre el origen de su patrimonio y afecta directamente la credibilidad del proyecto político libertario. "Es un problema que tiene el Gobierno y lo debería resolver el Gobierno. Desde el día uno dijimos que esto no iba a funcionar. Hoy le está haciendo mucho daño al cambio en la Argentina, le está haciendo mucho daño al Presidente, mucho daño al Gobierno", afirmó.

Las declaraciones fueron respaldadas por el jefe del bloque de senadores del PRO, Martín Goerling Lara, quien ratificó que si el Congreso avanza en una eventual censura o remoción, su espacio acompañará la iniciativa. "Adorni no puede estar más en su cargo", sentenció el legislador. El endurecimiento del PRO representa una señal de alarma para la Casa Rosada porque expone el desgaste de una alianza que resultó decisiva para sostener la gobernabilidad durante buena parte del mandato de Milei. Además, complica las posibilidades del oficialismo de bloquear cualquier intento opositor de avanzar institucionalmente contra el funcionario.

Javier Milei junto a su hermana Karina, Manuel Adorni, Adab y Santilli

Detrás de la defensa presidencial aparecen también tensiones internas. Según diversas versiones que circulan en el oficialismo, ni Karina Milei ni los distintos sectores que disputan influencia dentro del Gobierno coinciden plenamente sobre cómo resolver el conflicto. Mientras algunos consideran que sostener a Adorni evita mostrar debilidad ante las presiones externas, otros admiten que su permanencia comienza a tener costos políticos cada vez más difíciles de administrar. 

Manuel Adorni

Aun así, el Presidente se resiste a desprenderse de uno de sus funcionarios más cercanos. La lógica que predomina en la Casa Rosada es que una salida forzada sería interpretada como una victoria de quienes impulsaron la ofensiva política y judicial contra el jefe de Gabinete. Por ahora, Adorni permanece recluido en sus oficinas, manteniendo reuniones de gestión y procurando exhibir normalidad. Incluso utilizó sus redes sociales para difundir anuncios oficiales en medio de los rumores sobre una posible renuncia, una señal destinada a mostrar que continúa ejerciendo plenamente sus funciones.