El ex diputado de La Libertad Avanza (LLA) José Luis Espert pasó de cuestionar las moratorias de las amas de casa para acceder a una jubilación sin los años correspondientes de aportes a sumarse a ellas, luego de que en los últimos días se lo viera en la oficina de la Agencia Nacional de Seguridad Social (ANSES) de la localidad bonaerense de San Isidro para solicitar acceder a una Unidad de Pago Previsional (UPP) con la cual lograr compensar los años de tributar que le faltan. El campeón de la actividad privada sólo tiene cinco años como registrado y cuatro corresponden a su actividad parlamentaria.
"Yo creo que hay que terminar con las moratorias, porque estamos condenando a los jubilados que se jubilan con la moratoria a que sigan siendo miserables, como los anteriores", opínó Espert hace algunos pocos años, cuando con el perfil violento que cosechó durante los últimos años antes de tener que huir con el rabo entre las piernas por la investigación en su contra de haber recibido aportes del narcotráfico para su campaña electoral de 2019.
El imputado en una causa penal por presunto lavado de dinero tiene 64 años y es por eso que desde ANSES estuvo habilitado a poder afrontar una UPP con la cual compensar los abundantes años en los que no tuvo ningún tipo de aporte, ni siquiera como monotributista o trabajador eventual.
La aparición de Espert en las oficinas de ANSES generó mucha controversia por las discusiones que el ex diputado llegó a tener contra las amas de casa que accedíeron al mismo beneficio que él y que, según su versión, perjudicaban al conjunto de quienes recibían jubilaciones y pensiones de algún tipo. Hace algunos años, en una entrevista que brindó ante LN+, señaló: "aquellos que no hicieron todos los aportes que establecen las leyes no se los pueden considerar como jubilado al mismo nivel que quien aportó toda la vida".
El economista liberal recibió al menos una transferencia por 200.000 dólares por parte de Fred Machado, quien se encuentra procesado por narcotráfico en los Estados Unidos y ya fue declarado culpable de lavado de dinero y fraude, nueve meses después de su extradición. Supuestamente el dinero era a intercambio de unas pocas charlas que nunca dio. A su vez, también le prestó su avión privado al candidato en sucesivas ocasiones para la campaña electoral.
La anterior expresión pública de Espert había sido el 19 de agosto a través de sus redes sociales. Allí contó que presentó ante la Justicia un "descargo de 65 páginas y un cuerpo entero con anexos de 76 páginas" en el que supuestamente respondió "todo". "¿De qué me acusan? De 'lavar' el pago de un contrato de consultoría. Un contrato firmado ante escribano en 2019 y apostillado por el Estado argentino, verificable online por cualquiera, hoy. Los contratos truchos no se llevan al Colegio de Escribanos", se defendió.