Desde que el gobierno de La Libertad Avanza desembarcó en Casa Rosada y en el Congreso, las palabras "austeridad" y "recortes" resuenan como un mantra en los discursos libertarios pero el caso de Manuel Adorni, jefe de Gabinete, parece haber encontrado una excepción.
Pero no cualquier excepción: una que, irónicamente, lo pone en el centro de una investigación por enriquecimiento ilícito y, es en este contexto que este miércoles 13 de mayo, nuevas revelaciones sobre sus gastos y movimientos patrimoniales agregaron una foja más al largo un expediente judicial que no para de crecer.
Adorni, quien no hace mucho tiempo pregonaba con fervor la maquiavélica frase de "no hay palta" en áreas sensibles como discapacidad, jubilaciones y programas sociales e incluso salud y educación públicas, parece haber encontrado un enfoque menos restrictivo cuando se trata de su propio estilo de vida: es que las últimas novedades judiciales revelaron que el funcionario desembolsó 15 mil dólares adicionales por una extensión del alquiler de la casa que ocupaba en el exclusivo country Indio Cuá.
¿El motivo? Demoras en las remodelaciones de la casa que había comprado en el mismo barrio privado por la módica suma de u$s120.000. Pero esto es solo la punta del iceberg. Según declaró José Luis Rodríguez, propietario de la vivienda alquilada por Adorni, este ya había ocupado la misma propiedad anteriormente.
Así las cosas, se descubrió que en octubre de 2023, antes incluso de que Javier Milei asumiera la Presidencia, Adorni habría firmado un contrato temporal y pasado el verano allí, dejando atrás u$s5.600 en concepto de alquiler. Todo, por supuesto, pagado en efectivo y en dólares...
A estas cifras se suman los u$s245.000 que el contratista Matías Tabar aseguró haber recibido por las remodelaciones de lujo de la vivienda en Indio Cuá entre las que se hizo virtual la famosa "cascada" en una piscina y mármoles de lujo además de reformas estructurales, cambios de pisos, una remodelación de la casa y hasta ajustes en el mobiliario.
Pero cuando se trata de Adorni... ¡puede haber más! Porque en el departamento que la familia Adorni posee en el barrio porteño de Caballito, se detectaron gastos por $14 millones en muebles, también pagados en efectivo y sin facturar.
La investigación judicial liderada por el juez federal Ariel Lijo no se detiene ahí: además del análisis del teléfono celular del contratista Tabar y el levantamiento del secreto fiscal ante ARBA para rastrear movimientos patrimoniales, se identificaron transacciones con criptomonedas. Esto llevó indefectiblemente a las autoridades a requerir información adicional sobre billeteras virtuales vinculadas al matrimonio de Adorni y su amada esposa Julieta Bettina Angeletti.