Las recientes declaraciones del gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, abrieron las sospechas de un entreguismo político sin antecedentes por parte del gobierno de Javier Milei hacia los intereses de Estados Unidos en el Atlántico Sur.
La intervención del puerto de Ushuaia por un plazo de 12 meses, decidida por el Ejecutivo Nacional a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), desató una cadena de sospechas que el gobernador no dudó en señalar con dureza.
"Es posible y es real para mí que Estados Unidos tenga una mirada geopolítica sobre el Atlántico Sur", afirmó Melella en un audio difundido en su cuenta oficial de X. Estas palabras no son casuales ni aisladas, sino que se enmarcan en una serie de hechos recientes que, según el mandatario fueguino, dejan "un manto de sospecha fuerte" sobre las verdaderas intenciones detrás de esta intervención.
Uno de los eventos que más alimenta las dudas es el aterrizaje del Boeing C-40 Clipper de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) en Ushuaia. Este avión, proveniente de la Base Andrews, cerca de Washington, y con escala en San Juan de Puerto Rico, llegó a suelo fueguino el sábado 24 tras pasar por Aeroparque.
Según la Embajada estadounidense, la visita tenía como objetivo abordar temas como "la degradación de entornos naturales, la tramitación de permisos para la gestión de minas y residuos, el procesamiento de minerales críticos, la investigación en salud pública y la seguridad médica".
Para Melella, este hecho no puede ser analizado de manera aislada. "Entendiendo que la intervención es ilegal, irracional, no tiene ningún tipo de fundamento ni de sentido, porque esa es la verdad, a partir de ahí uno dice: '¿Cuál es el verdadero motivo detrás de esto?'. Podrá ser algún negociado, o realmente tiene que ver con una cuestión geopolítica", sentenció.
El gobernador también cuestionó el hermetismo del gobierno nacional sobre este asunto. "Argentina se ha alineado muy fuertemente con Estados Unidos y ha dado pasos de entrega de soberanía", denunció.
La decisión del Ejecutivo Nacional de intervenir el puerto fueguino se justificó oficialmente por presuntas irregularidades financieras, desvíos de fondos y riesgos operativos derivados del deterioro de la infraestructura. Sin embargo, Melella rechazó categóricamente estas razones y las calificó como carentes de sustento. "Como no encuentro una explicación razonable, como no encuentro una cuestión legal en la intervención del puerto y la verdad que se abre un abanico de sospechas muy grande", expresó.
El mandatario provincial recordó además que los trabajadores portuarios habían denunciado previamente un vaciamiento y que las empresas navieras manifestaron su preocupación por las condiciones operativas. Sin embargo, según Melella, estas situaciones no justifican una medida tan drástica como la intervención federal.
Melella subrayó la importancia geopolítica de Tierra del Fuego como puerta de entrada a la Antártida y como región clave en el Atlántico Sur. "Tierra del Fuego tiene un lugar estratégico que valora el mundo entero, menos nosotros los argentinos", lamentó. Para el gobernador, esto explica en parte los intereses internacionales en la región y refuerza sus sospechas sobre la intervención del puerto.
En este sentido, comparó la situación actual con la presencia británica en las Islas Malvinas. "Siempre reconozco que la presencia británica en el Atlántico Sur en Malvinas no es por una cuestión de que ellos entiendan que es de soberanía o de cariño por la tierra; es por una cuestión geopolítica: porque es el Atlántico Sur, son los recursos naturales, es la puerta de ingreso a la Antártida", argumentó.
Según Gustavo Melella, esta última región será "la próxima gran discusión mundial que se viene", lo que agrega aún más relevancia a los recientes movimientos en Ushuaia. El gobernador fueguino no descartó ninguna hipótesis sobre las verdaderas razones detrás de la intervención del puerto. "A partir de ahí uno dice: 'Bueno, ¿cuál es el verdadero motivo detrás de esto?'. ¿Podrá ser, no sé, algún negociado que alguno quiera? O realmente tiene que ver con una cuestión geopolítica", reflexionó.