La coherencia no parece ser el fuerte del gobierno de las fuerzas del cielo. En una muestra de cinismo que roza lo bizarro, el gobierno de Javier Milei le negó a los trabajadores estatales el asueto administrativo para ver la semifinal entre Argentina e Inglaterra.
Sin embargo, la realidad en los pasillos de Balcarce 50 este miércoles es digna de una película de fantasmas: mientras le exigen a los trabajadores que cumplan funciones, los despachos oficiales están vacíos. Sí, los mismos que predican la cultura del trabajo se "auto licenciaron" para ver a la Scaloneta desde la comodidad de sus casas.
En diálogo exclusivo con BigBang, el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, no ocultó su indignación ante lo que calificó como una tomada de pelo a la administración pública. El dirigente estatal, que encabezó el pedido formal de cese de tareas desde el mediodía, denunció que el ausentismo libertario es total: "Ya es media mañana y a la Casa Rosada no vino nadie. Está vacía. No vino ni el loro. Tenemos un gobierno que se niega a otorgar un asueto, a permitir que se cesen las tareas administrativas en el Estado a partir del mediodía, pero los funcionarios -todos- se auto licenciaron", disparó Aguiar.
Para el líder de ATE, la jugada del Ejecutivo deja al descubierto la falta de compromiso de la gestión: "Está claro quiénes son los que se comprometen. Está claro quiénes sostienen el funcionamiento del Estado y quiénes son los que están de paso. Estos, encabezados por Milei, están de paso y nos están haciendo mucho daño", completó.
El contexto: un pedido con historia y una respuesta con palos
Desde ATE habían fundamentado el pedido de asueto en que el choque contra los ingleses "supera el marco estrictamente deportivo", calificándolo como un encuentro de "enorme trascendencia cultural e histórica para nuestro país y que moviliza el sentir nacional". Incluso citaron los ejemplos de provincias como Jujuy, La Rioja o San Juan, que habilitaron permisos especiales para sus empleados.
Pero la respuesta de Milei fue un "no" rotundo. Desde la Rosada alegaron que la medida "no está prevista" y que la actividad debía ser normal, mientras el Presidente se refugia en la Quinta de Olivos junto a su hermana Karina para mantener un "bajo perfil".
Mientras tanto, en las calles de la Ciudad de Buenos Aires el clima es de militarización: el Ministerio de Seguridad desplegó 300 efectivos de la Policía Federal para custodiar la Embajada de Gran Bretaña y otros puntos estratégicos, en un operativo desmedido que trata el partido casi como una hipótesis de conflicto bélico.
Resulta tragicómico que el mismo gobierno de Javier Milei que monta un show de seguridad para "garantizar el orden" y que obliga a los empleados a fichar tarjeta, hoy no tenga a nadie al mando en la Casa de Gobierno. Parece que el lema de "no hay plata" también se aplica a las ganas de trabajar de los funcionarios libertarios, que prefirieron el sillón de casa antes que la oficina pública.