Momentos de extrema tensión se vivieron este jueves en las inmediaciones del Puente Pueyrredón, donde las fuerzas de seguridad reprimieron con crudeza a manifestantes que protestaban contra la polémica reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. La jornada está marcada por enfrentamientos, gases lacrimógenos y esto parece recién empezar.
La movilización, encabezada por movimientos sociales, sindicatos y organizaciones políticas de izquierda, buscaba expresar el rechazo a un proyecto legislativo que atenta contra los derechos laborales conquistados. La reforma propone medidas que, bajo el lema de "modernización", darán mayor flexibilidad a las empresas para gestionar la jornada laboral y las condiciones de empleo, lo que genera un amplio rechazo en diversos sectores.
Desde temprano, integrantes de la UTEP y el MTE comenzaron a concentrarse en el acceso al Puente Pueyrredón. Equipados con barbijos, lentes protectores y en algunos casos con el rostro cubierto, los manifestantes intentaron avanzar hacia el puente, pero fueron bloqueados por un fuerte operativo policial. La Prefectura Naval y efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) desplegaron un cordón de seguridad, utilizando gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los manifestantes.
La represión no se limitó al Puente Pueyrredón: en paralelo, se registraron cortes en la Autopista Buenos Aires-La Plata, la Panamericana a la altura de Uruguay y el Acceso Oeste en el kilómetro 42. En estos puntos también se desplegaron efectivos de la Gendarmería Nacional para intentar contener las protestas. Los trabajadores de FATE, junto con sectores combativos y organizaciones como la Coordinadora de La Plata, ATE, Suteba y movimientos de izquierda como el PTS, MST y PO, se sumaron a las manifestaciones.
La jornada también contó con la participación de artistas y agrupaciones en defensa de los derechos humanos, quienes denunciaron la "criminalización de la protesta" y la "actuación ilegal" de las fuerzas de seguridad en territorio bonaerense: "Nos vamos a quedar todo el tiempo que sea necesario", aseguraron desde las cooperativas presentes en el corte del Acceso Oeste a La Nación.
Mientras tanto, en el Congreso Nacional, se espera que a las 14 horas comenzará la sesión en la Cámara de Diputados para tratar el proyecto de reforma laboral. La tensión social no cede y las calles siguen siendo escenario de una lucha que promete intensificarse.
Los manifestantes dejaron claro que no darán marcha atrás, mientras que el Gobierno de La Libertad Avanza insiste en avanzar con la agenda legislativa. Así las cosas, la jornada parece cargada de violencia extrema por parte de las fuerzas armadas nacionales coordinadas por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.