El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aseguró que no renunciará, durante las respuestas que vertió en la sesión que brindó en el Congreso Nacional, y con el apoyo del presidente Javier Milei, la secretaria general de la Presidencia Karina Milei, y otros ministros que se sumaron a la bulla que hicieron los colmados palcos que fueron llenados por militancia oficialista. El "show" que hicieron fue cuestionado por distintos sectores de la oposición y expuesto en los medios de comunicación con sorna.
"No voy a renunciar, de hecho, estoy acá dando la cara", aseguró el vocero presidencial que no hablaba en público desde hacía semanas, acorralado por las acusaciones en su contra de enriquecimiento ilícito por las propiedades que no paran de aparecerle en su patrimonio y que no estaban declaradas. "Ustedes no tienen derecho a pedirle explicaciones judiciales a nadie", rechazó el funcionario, sin ponerse colorado.
Si bien es un hecho que no todo es vinculable, la aclaración de Adorni bien podría pasar por el tamiz de las comparaciones con el fútbol. Es que en este popular deporte hay una tradición que se mantiene casi como un dogma: cada vez que un entrenador sale a aclarar que no va a renunciar, o que un dirigente sale a apuntalar al director técnico, sucede todo lo contrario. Este tipo de anuncios, más que reafirmaciones, siempre terminan en salidas al siguiente encuentro.
La defensa del jefe de Gabinete se basó en no responder de hecho ninguna acusación y a negar pruebas ya comprobadas por la Justicia sin ninguna precaución. "No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia", afirmó. "Todas las cuestiones que son parte de una causa judicial en curso deben ser resueltas en ese ámbito", añadió enseguida. El modus operandi se replicó durante toda la jornada, en la cual la grieta se evidenció, con elogios de los oficialistas y críticas de los opositores por el show que realizó La Libertad Avanza (LLA).
Por otro lado las contradicciones en su patrimonio no fueron contestadas y desde los medios de prensa se registró esto tal como sucedió, como una falta de explicaciones precisas acerca de lo preguntado alrededor del eje. Al aire del stream Gelatina, Diego Iglesias denunció lo que sucedió como "un simulacro", una "payasada" y un "circo". "No explica absolutamente nada de lo que tiene que ver con sus viajes y su inconsistencia", reveló. "No cierra", denunció.
Si bien el show estuvo marcado por los palcos, el que tuvo a Milei se destacó por los gritos que hizo el presidente: "Vamos, Manuel", "Adorni, Adorni, Adorni" y otros más, como los que lo mostraron en pleno cruce con el Frente de Izquierda (FIT) y la acusación de siempre contra las y los socialistas: "Tus ideas que mataron a 150 millones de personas".